Estudiantes del IES León Felipe han construido ocho rampas para mejorar la accesibilidad en comercios locales y han diseñado mobiliario adaptado para aulas TEA, promoviendo inclusión y transformación social.
El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz y el IES León Felipe han unido fuerzas para promover la inclusión y la accesibilidad a través de un innovador proyecto. En colaboración con la Asociación Mírame Torrejón, los estudiantes del área de Marquetería y Madera han fabricado ocho rampas que se destinarán a pequeños comercios de la ciudad. Esta iniciativa busca eliminar barreras arquitectónicas, facilitando así el acceso a personas con movilidad reducida y diversidad funcional.
La entrega de las rampas tuvo lugar en un acto que contó con la presencia del alcalde Alejandro Navarro Prieto, el concejal de Bienestar, Educación e Inmigración, Rubén Martínez, el director del instituto, Juan Antonio Díaz, y la presidenta de Mírame Torrejón, Susana Carretero. Este evento no es un hecho aislado; los alumnos del IES León Felipe ya habían participado anteriormente en la fabricación de rampas portátiles como parte de una campaña más amplia destinada a eliminar las barreras arquitectónicas en la localidad.
Además de las rampas, los estudiantes también han diseñado y creado mobiliario adaptado para el aula TEA del IES León Felipe. Este esfuerzo forma parte del proyecto «CarpinTEA», que permite a los jóvenes aplicar sus conocimientos en proyectos reales que tienen un impacto social significativo. A través de esta iniciativa, se fomentan valores como la solidaridad, igualdad de oportunidades y el compromiso cívico.
El programa educativo incluye la creación de mobiliario fonoabsorbente destinado a mitigar el ruido ambiental en el aula TEA. Este tipo de mobiliario está diseñado para reducir el eco y la reverberación, lo cual es crucial para estudiantes con trastorno del espectro autista (TEA) que pueden experimentar hipersensibilidad auditiva. La fonoabsorción ayuda a minimizar ruidos cotidianos que podrían causarles estrés o ansiedad.
Este proyecto ha contado con el respaldo empresarial de un diseñador y un psicólogo, además de ser parte de una iniciativa más amplia apoyada por universidades europeas como la Universidad de Alicante y la Universidad Politécnica de Valencia. Alejandro Navarro destacó la relevancia de este tipo de iniciativas al señalar que combinan formación e inclusión, contribuyendo así al bienestar general de los ciudadanos. “La entrega de las ocho rampas y del mobiliario adaptado representa un avance hacia una ciudad más accesible e inclusiva”, concluyó.
El objetivo del proyecto es eliminar barreras arquitectónicas y facilitar el acceso a personas con movilidad reducida y diversidad funcional en pequeños comercios de Torrejón de Ardoz.
Los estudiantes han diseñado y elaborado mobiliario específico fonoabsorbente, que ayuda a atenuar el ruido ambiental y reducir la reverberación, creando un ambiente más adecuado para alumnos con trastorno del espectro autista.
Este proyecto permite a los alumnos aplicar sus conocimientos adquiridos en carpintería y diseño a proyectos reales que tienen un impacto social positivo, fomentando valores como la solidaridad y el compromiso con la comunidad.