SALUD

La dieta podría complementar tratamientos oncológicos, pero se necesita más investigación

Redacción | Jueves 04 de junio de 2026

Investigadores del congreso CNIO-CaixaResearch discuten cómo la dieta puede complementar tratamientos oncológicos, aunque se requiere más investigación para entender su relación con el cáncer y la obesidad.



El congreso ‘CNIO-CaixaResearch Frontier Meeting Metabolism and Cancer: Insights from Obesity and Beyond’ ha congregado en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) a alrededor de 150 investigadores provenientes de Europa y Estados Unidos. Durante este evento, se discutió la relación entre la obesidad y el cáncer, un vínculo que aún no se comprende completamente, aunque se reconoce que el peso corporal no es el único factor determinante en esta compleja interacción.

Claves de la noticia

1. La dieta como complemento, no como cura

Los expertos coinciden en que una dieta adecuada puede complementar tratamientos oncológicos, pero no sustituirlos.

2. Necesidad de más investigación

Se requiere mayor investigación básica y ensayos clínicos para entender cómo la nutrición puede influir en los tratamientos contra el cáncer.

3. El papel del metabolismo

El metabolismo juega un papel crucial en cómo las células cancerosas interactúan con nutrientes y energía del cuerpo.

A pesar de que no existe una “dieta anticáncer” definitiva, los investigadores afirman que la nutrición tiene un impacto significativo en la enfermedad. La obesidad se asocia con un mayor riesgo de desarrollar hasta 13 tipos diferentes de cáncer y aumenta las posibilidades de metástasis. Sin embargo, los detalles sobre los mecanismos moleculares que conectan estos factores siguen siendo objeto de estudio.

Nutrición y tratamiento del cáncer

Kivanç Birsoy, investigador de la Universidad Rockefeller, enfatiza que “nunca vas a poder curar un cáncer solo con dieta”, pero añade que entender qué nutrientes son necesarios para las células cancerosas podría abrir nuevas vías para su tratamiento. En este sentido, las técnicas -ómicas permiten conectar la genética individual con tipos específicos de nutrientes y cánceres, lo que podría llevar a dietas personalizadas dentro de una década.

La investigadora Eileen White, del Rutgers Cancer Institute, aboga por “devolver el poder al paciente”, sugiriendo que aquellos diagnosticados con cáncer podrían participar activamente en su tratamiento mediante hábitos alimenticios prescritos médicamente. Esta participación podría potenciar ciertos tratamientos o mitigar efectos secundarios indeseables.

Retos en la investigación actual

A pesar del optimismo sobre el futuro uso de la nutrición en oncología, hay desafíos significativos por superar. Se necesita realizar más ensayos clínicos rigurosos para estudiar cómo diferentes dietas afectan a los pacientes oncológicos. Actualmente, muchos estudios presentan resultados contradictorios debido a la complejidad de los elementos involucrados y a una falta generalizada de conocimiento sobre cómo interactúan los nutrientes entre sí.

Nabil Djouder, co-organizador del congreso, destaca que no todos los individuos obesos tienen un riesgo elevado de cáncer; algunos mantienen una salud óptima a pesar del sobrepeso. Esto subraya la importancia de investigar más a fondo estas diferencias individuales y sus implicaciones para el tratamiento.

En conclusión, aunque se reconoce el potencial complementario de una dieta adecuada en el tratamiento del cáncer, queda mucho camino por recorrer antes de integrar plenamente estas estrategias nutricionales en la práctica clínica. Los avances tecnológicos y metodológicos actuales ofrecen esperanzas para futuras investigaciones que podrían cambiar radicalmente nuestra comprensión y abordaje del cáncer.

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