El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha dado un paso más en su intento de impulsar una alianza entre las izquierdas estatales y territoriales de cara a las próximas elecciones generales.
Durante un coloquio en el Club Siglo XXI de Madrid, Rufián se ofreció públicamente por primera vez como posible cabeza de lista de esa eventual confluencia progresista, aunque insistió en que no tiene intención de romper su carné de militante republicano.
El dirigente de ERC también lanzó un mensaje interno a su partido y, en particular, al liderazgo de Oriol Junqueras. “Yo no voy a volver a presentarme por ERC si no se cumplen unas condiciones”, afirmó, en referencia a unos requisitos que, según dijo, la formación “ya sabe” y que tienen que ver con el futuro grupo parlamentario.
Rufián fue el protagonista de una charla conducida por las periodistas Lucía Méndez, Marta Monforte y Juan Fernández-Miranda, en la que se abordaron asuntos como la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Sin embargo, el coloquio giró rápidamente hacia los planes políticos del portavoz de ERC ante las próximas elecciones generales.
Rufián aseguró que, si está en posición de “ayudar a que haya una confluencia o una colaboración entre las izquierdas soberanistas y estatales”, lo hará. Su objetivo, explicó, es construir “un espacio de unión para maximizar resultados”.
Preguntado por si él podría ser el cabeza de lista de esa candidatura, respondió: “Pues p’alante”.
Es la primera vez que Gabriel Rufián se ofrece de forma expresa para liderar la alianza de formaciones progresistas de ámbito estatal y territorial que viene defendiendo en los últimos meses.
Hasta ahora, el portavoz republicano había planteado la necesidad de una mayor coordinación entre izquierdas, pero sin concretar si él estaría dispuesto a encabezar ese espacio.
Este miércoles, sin embargo, dio un paso más y vinculó su capital político a la posibilidad de liderar una propuesta que busca evitar la dispersión electoral del bloque progresista.
Rufián volvió a defender la necesidad de reducir la fragmentación de las izquierdas en las elecciones generales.
“No tiene sentido que haya dos derechas y 14 izquierdas”, afirmó, antes de admitir que su propuesta todavía no cuenta con un formato cerrado.
Según explicó, no existe una “lista tipo”, sino que habría que estudiar cada provincia. En algunos territorios, planteó, debería liderar ERC; en otros, las izquierdas estatales; y en algunos casos, incluso, podría no tener sentido presentarse.
El dirigente republicano insistió en que su propuesta cuenta con ERC como punto de partida y punta de lanza.
No obstante, esa idea choca con la posición expresada por la dirección del partido, liderada por Oriol Junqueras, que ha rechazado explorar alianzas con formaciones de ámbito estatal y ha defendido concurrir con las siglas propias de ERC.
Pese a esa discrepancia, Rufián aseguró que no piensa marcharse del partido salvo que lo “echen”.
El portavoz de ERC dejó claro que su continuidad como candidato republicano en unas generales no está garantizada.
“Yo no voy a volver a presentarme por ERC si no hay unas condiciones, aunque sería poco ético por mi parte decirlas”, afirmó.
Rufián deslizó que esas condiciones están relacionadas con el grupo parlamentario y con la necesidad de ser conscientes del escenario político al que se enfrentan las izquierdas.
“Si no se cumplen, yo no estaré y me iré a mi casa”, prometió.
Rufián quiso dejar claro que mantiene una buena relación con Oriol Junqueras, aunque admitió que no coinciden “en todo”.
También reconoció, en tono coloquial, que alguna vez se quieren “matar”, pero aseguró que nunca dirá “una mala palabra” sobre el líder de ERC porque sería “una canallada”.
Con este equilibrio, el portavoz republicano intenta marcar perfil político propio sin romper formalmente con la dirección del partido.
Durante el coloquio, Rufián volvió a afirmar que las izquierdas son “el problema”, una idea que ya había expresado tras analizar el resultado de las elecciones autonómicas en Andalucía.
“Esto no es opinión, es información”, sostuvo el portavoz de ERC en el Congreso.
A su juicio, ha llegado el momento de que las izquierdas soberanistas “inspiren” a las españolas, una tesis que ya defendió hace un mes en Barcelona junto a la número dos de Podemos, Irene Montero.
Pese a la ambición de la propuesta, Rufián sigue sin concretar cómo se articularía esa alianza entre fuerzas soberanistas y estatales.
El dirigente republicano ha planteado un esquema flexible, adaptado a cada territorio, pero todavía no ha definido siglas, fórmula jurídica, liderazgos territoriales ni relación con partidos como Podemos, Sumar u otras fuerzas progresistas.
Su movimiento, sin embargo, introduce presión sobre ERC y sobre el conjunto de la izquierda, en un momento en el que la fragmentación electoral puede ser decisiva para el futuro bloque progresista.
La intervención de Gabriel Rufián en el Club Siglo XXI confirma su voluntad de ocupar un papel más amplio que el de portavoz de ERC en el Congreso.
Su oferta para liderar una alianza de izquierdas estatales y territoriales abre un debate sobre el futuro del espacio progresista, la relación entre fuerzas soberanistas y partidos de ámbito estatal, y el papel que ERC quiere desempeñar en las próximas elecciones generales.
El desafío para Rufián será doble: convencer a otras formaciones de la utilidad de esa confluencia y lograr que su propio partido acepte una estrategia que, por ahora, la dirección de Oriol Junqueras no parece dispuesta a asumir.