La muerte súbita crece un 31% en Europa en 10 años y provoca un fallecimiento cada dos minutos
Entre 2010 y 2020, la mortalidad por muerte súbita aumentó en torno a un 31% en Europa, lo que equivale a un deceso cada 2,2 minutos. Así lo recoge un estudio internacional encabezado por la Universidad de Ferrara (Italia), que identifica a España como el país con mayor crecimiento de esta causa de muerte, con un alza media anual del 3,3%, frente a los descensos observados en naciones como Austria o Bélgica.
La investigación, realizada con la colaboración de la Universidad de Padua y varios hospitales de referencia en Francia e Italia, analizó los registros de mortalidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 26 países europeos, con más de 53 millones de defunciones incluidas.
Los resultados, publicados en The Lancet Regional Health, indican que la muerte súbita supuso casi el 5% de todas las muertes y que su atribución mostró una tendencia al alza del 2,9% anual. El incremento fue notablemente mayor en mujeres —aunque la mayoría de los fallecimientos se produjeron en hombres— y presentó disparidades geográficas, con repuntes más marcados en el este y el sur del continente.
En conjunto, los autores subrayan que “estos hallazgos aportan evidencia contemporánea a nivel poblacional de que la muerte súbita sigue siendo una causa relevante de mortalidad en Europa, con brechas crecientes por sexo y región”. Añaden, además, que “reforzar las estrategias de prevención primaria y secundaria es clave para atajar los factores que alimentan estas desigualdades y mantener los avances en la reducción de la mortalidad por muerte súbita”.
El jefe de la Sección de Arritmias y Cardiopatías Hereditarias del Hospital Universitario Virgen de las Nieves (Granada) y profesor de la Universidad de Granada, Juan Jiménez Jáimez, precisa que “se trata de un estudio descriptivo, que no busca identificar causas, sino caracterizar el fenómeno”, lo que, a su juicio, “abre la puerta a interpretaciones y nueva.
“En este marco, los resultados cobran especial importancia al evidenciar que la muerte súbita es un problema creciente de salud pública, con un incremento sostenido en la última década, lo que refuerza la urgencia de diseñar políticas y estrategias sanitarias globales orientadas a su prevención y manejo”, señala a SMC España.
El análisis por países revela contrastes marcados. Austria y Bélgica registran los descensos anuales más pronunciados en mortalidad atribuida a muerte súbita (8% y 7,9%, respectivamente). En el extremo opuesto, España y Alemania figuran entre los territorios con mayores aumentos, con subidas medias cercanas al 3,3% y 2,8% al año.
En España, según el experto, el repunte “probablemente responde a una interacción multifactorial”, con un papel destacado del envejecimiento de la población. España es uno de los países con mayor esperanza de vida, lo que incrementa la proporción de personas en franjas de mayor riesgo.
“La edad avanzada continúa siendo el principal factor de riesgo de muerte súbita, en relación directa con la prevalencia de enfermedad cardiovascular aterosclerótica, su causa fundamental. A ello se añade un cambio de estilos de vida, especialmente en mujeres, con más sedentarismo y mayor presencia de obesidad, diabetes o hipertensión, que podría explicar el aumento más acusado en este grupo”, apunta a SMC.