Las emblemáticas chimeneas de Valdemorillo han sido declaradas Bien de Interés Patrimonial por la Comunidad de Madrid en la categoría de Sitio Industrial. Esta decisión, celebrada por el alcalde Santiago Villena, busca preservar la historia industrial del municipio, destacando las fábricas de Juan Falcó y Giralt Laporta que emplearon a cientos de trabajadores. La declaración incluye los hornos Vulcano, Moisés y Progreso, así como el pudridero de caolín, la torre de la bomba de agua y parte del muro perimetral de la fábrica. Estos elementos son testimonio del rico patrimonio cerámico de Valdemorillo y su importancia cultural y turística. La medida se formalizó con una orden publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.
Las emblemáticas chimeneas de Valdemorillo han sido oficialmente declaradas Bien de Interés Patrimonial (BIP) en la categoría de Sitio Industrial por la Comunidad de Madrid. Esta decisión, anunciada por el alcalde Santiago Villena, subraya la importancia histórica y cultural de estos elementos industriales que forman parte del legado cerámico del municipio.
Villena expresó su orgullo al afirmar que “esta declaración pone en valor y contribuye a preservar una parte importante de nuestra historia, como lo fueron las fábricas de Juan Falcó y Giralt Laporta, donde generaciones de valdemorillenses trabajaron”. Además, destacó que estos restos son un símbolo del pasado industrial del pueblo y un referente para su actividad cultural y turística.
La declaración incluye no solo las tres chimeneas: Vulcano, Moisés y Progreso, sino también otros elementos significativos como el pudridero de caolín, actualmente conocido como Cueva Museo de Cerámica y Vidrio (CUMVAL), la torre de la bomba de agua y parte del muro perimetral de la fábrica. Todos estos componentes representan un ejemplo destacado del patrimonio industrial madrileño.
La protección especial otorgada a estos restos se produce en un contexto donde Valdemorillo busca resaltar su rica historia industrial. Los hornos mencionados son testigos de una época dorada para la industria cerámica local, que se desarrolló desde mediados del siglo XIX hasta su declive durante la Guerra Civil. En su apogeo, estas fábricas llegaron a emplear a cerca de 200 trabajadores.
La conservación de estos elementos no solo es un acto simbólico; también está vinculada a su utilidad actual. Los hornos forman parte integral de la Casa de Cultura, mientras que el antiguo almacén ha sido transformado en un museo que promueve el conocimiento sobre la cerámica. La reciente declaración busca asegurar que estos vestigios sigan siendo testimonio vivo de la tradición cerámica valdemorillense.
Con la publicación oficial en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el 27 de marzo, se culmina un proceso iniciado en marzo de 2025 por la Dirección General de Patrimonio Cultural. Este expediente contó con informes favorables de instituciones como la Real Academia de la Historia y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Los hornos objeto de esta declaración son estructuras notables: Vulcano, construido entre 1844 y 1845, es el más antiguo y tiene un diámetro base de 6,90 metros y una altura de 18 metros. Por otro lado, Moisés y Progreso fueron edificados en los años veinte del siglo XX durante la gestión de Giralt Laporta. El pudridero es una antigua nevera del siglo XVII reutilizada para facilitar el proceso cerámico. Asimismo, se destaca una torre circular situada en las proximidades del museo.
El muro perimetral que aún se conserva puede observarse en tramos visibles en las calles Goya y Greco, recordando así a los habitantes y visitantes el legado industrial que ha marcado profundamente a Valdemorillo.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Altura del horno Vulcano | 18 metros |
| Diámetro del horno Vulcano | 6.90 metros |
| Año de construcción del horno Vulcano | 1844-45 |
| Número de trabajadores en la industria cerámica | Cerca de 200 |