NACIONAL

Vox expulsa definitivamente del partido a Ortega Smith, que pierde la condición de afiliado tras las críticas a Abascal y su cúpula

Viernes 06 de marzo de 2026

Smith, uno de los fundadores de Vox y que ha presumido de ser el afiliado número 6 del partido, ha caído en desgracia por criticar a Abascal y su cúpula, y tras protagonizar episodios que Bambú percibió como provocaciones



El Comité de Garantías de Vox ha anunciado la expulsión de Javier Ortega Smith del partido al considerar que ha cometido una "infracción muy grave" tras frustrar su relevo en la portavocía de la formación en el Ayuntamiento de Madrid, lo que provocó que fuera expedientado por desobediencia y suspendido de militancia.

"El Comité de Garantías --órgano independiente de Vox-- ha finalizado este jueves el expediente disciplinario de Javier Ortega Smith acordando su expulsión del partido y la pérdida de la condición de afiliado por "infracción muy grave" al haberse negado a cumplir una resolución emanada del Comité Ejecutivo Nacional que acordaba el cambio de portavocía en el grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Madrid", ha señalado en un comunicado recogido por Europa Pres

EL FUNDADOR DE VOX CAÍDO EN DESGRACIA

Ortega Smith, uno de los fundadores de Vox y que ha presumido de ser el afiliado número 6 del partido, ha caído en desgracia por criticar a Santiago Abascal y su cúpula, y tras protagonizar episodios que Bambú percibió como provocaciones.

Ortega Smith (1968), con doble nacionalidad española y argentina, proviene de una familia de abogados. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Alcalá y exhibe orgulloso su pasado militar en el Grupo de Operaciones Especiales (GOE), un cuerpo de élite de las Fuerzas Armadas con sede en la base logística de San Pedro, en Colmenar Viejo (Madrid).

En aquella época, militó en Falange Española y en las Jons. Más tarde, en 1994, sus ideas se moderaron y concurrió a las elecciones europeas --en el puesto 55 de la lista-- con Foro, un partido político fundado y liderado por Eduardo Punset, en coalición con el Centro Democrático y Social (CDS) de Adolfo Suárez.

Como abogado, Ortega Smith ejerció la defensa de Abascal en un litigio en 2012 por las amenazas que el líder de Vox sufrió por parte de la izquierda 'abertzale' en Amurrio (Álava), su localidad natal, y Llodio (Vizcaya), cuando era concejal del PP. A ese juicio asistieron Iván Espinosa de los Monteros y su esposa, Rocío Monasterio, como un gesto de solidaridad y allí conocieron al abogado. Espinosa y Monasterio, que se sumaron a Vox en sus orígenes, hoy están fuera del partido y también enfrentados a Abascal.

DESDE EL GERMEN DE VOX

Por aquella época, Abascal ya estaba muy distanciado del PP, al que dedicaba críticas públicas por falta de democracia interna y estaba centrado en la Fundación DENAES, impulsada en 2006 con el beneplácito de Esperanza Aguirre, que era la presidenta de la Comunidad de Madrid. Esa fundación es el germen de Vox, y allí Ortega Smith llegó a desempeñarse como responsable del departamento jurídico.

Vox se registró como partido el 17 de diciembre de 2013 y se presentó ante los medios el 16 de enero de 2014. Abascal ya era uno de los dirigentes de aquel entonces, pero fue elegido presidente de Vox por primera vez en septiembre de 2014. Eligió a Ortega Smith, amigo y padrino de una de sus hijas, como secretario general de Vox en 2016 y desde ahí se dedicó a armar la estructura territorial del partido, que es débil y está fundamentalmente supeditada a la dirección nacional.

Ortega Smith adquirió notoriedad pública en 2017 por ejercer la acusación popular en el juicio del 'procés' catalán, pero ya había protagonizado episodios que le situaron en la escena pública. En 2014, sustrajo un bloque de hormigón de un arrecife artificial de Gibraltar que le valió una orden de busca y captura de las autoridades gibraltareñas, que han exigido a España su devolución. Ese bloque está expuesto en la sede nacional de Vox.

Pero en paralelo al ascenso de Vox, el secretario general del partido fue revelándose como una figura polémica. Por ejemplo, en 2020 se difundió un vídeo en el que disparaba un fusil de asalto de las Fuerzas Armadas durante un curso de defensa en Murcia. Ese mismo año, sus declaraciones tildando al SARS-CoV-2 de "maldito virus chino" que sus "anticuerpos españoles" iban a combatir generaron la protesta de la Embajada de China.

Durante su época como secretario general se ganó muchos enemigos y fama de duro. Abascal lo apartó de ese cargo en 2022, tras la infausta salida de Macarena Olona. Los choques entre el también diputado en el Congreso y Olona terminarían enrareciendo la relación del también diputado en el Congreso con su partido.

Abascal colocó en su lugar a Ignacio Garriga, un perfil más amable. No obstante, no dejó de contar con su amigo Ortega Smith en la dirigencia de Vox y lo nombró vicepresidente del partido, un cargo que compartía con el líder de Vox en Bruselas, Jorge Buxadé, y la diputada Reyes Romero.

DE LA AGENCIA DE COLOCACIÓN A APOYAR A ESPINOSA

A partir de ese momento, Ortega Smith vertió algunas críticas a la Ejecutiva de Vox que le han hecho ir perdiendo peso progresivamente en Vox. En 2023, en una entrevista concedida a Europa Press, avisó de que Vox "no puede convertirse en una agencia de colocación". La relación con la dirección del partido terminó de torcerse tras conocerse informaciones que apuntaban a que se planteaba disputar el liderazgo de Vox a Santiago Abascal en la Asamblea de 2024.

El líder de Vox lo relegó de la Vicepresidencia de Vox tras esa Asamblea de 2024, que lo ratificó como líder de Vox durante otros cuatro años con más de un 90% de los apoyos. En esa ocasión tampoco lo sacó de la dirección de Vox y desplazó también a Buxadé y Romero de ese cargo. Los tres pasaron a ser vocales en la Ejecutiva.

Desde entonces, ha protagonizado sucesos que han irritado a Bambú y le han acarreado la pérdida de los cargos que atesoraba. Asistió a la presentación del 'think tank' de Espinosa de los Monteros y alegó que "nadie podía molestarse porque fuera a abrazar a un amigo". Además, se dejó ver en la tribuna de autoridades en el desfile militar del 12 de octubre, después de que Abascal rechazara acudir por no coincidir con el Gobierno.

Vox restó importancia a estos sucesos, pero después comenzó a despojar a Ortega Smith de todos sus cargos. En el lapso de cuatro meses ha perdido la portavocía adjunta en el Congreso; las portavocías y su puesto en las comisiones de Interior y de Justicia; su asiento en la Diputación Permanente; y ha sido desplazado a la última fila del Hemiciclo, conocida como el 'gallinero'. Además, ha perdido la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid, que ha desencadenado su expulsión definitiva de la Ejecutiva primero y del partido después.

Previsiblemente será expulsado de los grupos parlamentarios en el Consistorio madrileño y la Cámara Baja y, si descarta dejar las actas, engrosará el grupo de no adscritos y mixto.


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