RAUL HERAS

Sánchez imita a Ayuso: ignora a Feijóo y se enfrenta a Donald Trump

Raúl Heras | Viernes 06 de marzo de 2026

El presidente del Gobierno ya ha encontrado la mejor forma de atacar a Núñez Feijóo y levantar la moral de la izquierda, tanto la que está dentro del PSOE como la que se mueve en el Gobierno y que aún no tiene decidido quién sustituirá a Yolanda Díaz como cabeza de lista electoral para las elecciones generales. Se trata de imitar lo que lleva haciendo Isabel Díaz Ayuso desde que llegó al poder en la Comunidad de Madrid: dejar a un lado a sus adversarios más próximos, ya fuesen de Más Madrid o del PSOE y buscar la confrontación permanente con el lider nacional, en su caso, Pedro Sánchez. Le ha funcionado. Sus rivales han dio desapareciendo, desde Pablo Iglesias a Juan Lobato, y ella se ha convertido en referencia obligada de la derecha gracias a su mayoría absoluta.



Tras las derrotas de Extremadura y de Aragón, a las que se sumarán las previsibles de Castilla y León y Andalucía, el Secretario General del PSOE ha decidido de forma consciente, interesada y rápida resucitar un viejo slogan contra Estados Unidos que ya le sirvió a la izquierda tras la guerra de USA contra el régimen de Sadam Hussein. Nada de entablar batallas inútiles con Feijóo, Tellado, Gamarra y demás dirigentes del Partido Popular. Su gran rival es el presidente norteamericano, que le ha hecho el favor de atacar al Iran de los clérigos junto a Israel, en un conflicto al que desde la Casa Blanca alargan en el tiempo: de días se pasó a semanas y ahora a meses.

Con cada ataque directo a su persona y a España en general, a la que acusa de ser una “perdedora”, Donald Trump proporciona a Sánchez y a la izquierda una munición electoral de la que carecía. El “No a la guerra” es un slogan que sirvió en las urnas y que volverá a servir; primero en la vieja Castilla, luego en Andalucía y, por último, en toda España. Este domingo dia 8 de marzo, en la gran fiesta del feminismo, lo vamos a comprobar. Será uno de los gritos que llenan las manifestaciones feministas como una parte indivisible frente al “machismo imperialista” del presidente republicano.

Al mismo tiempo, Sánchez, tras los apoyos directos recibidos de sus socios europeos en la OTAN, desde la Francia a Macron a la Italia de Meloni, va a mandar una fragata y un buque de aprovisionamiento a Chipre para defender - ya veremos si no se transforma en atacar - a cualquier país de la Alianza, en la que está Turquia y deben estar las bases militares de Francia y Gran Bretaña en la zona de conflicto - a los socios que firmaron la defensa mútua ante cualquier ataque exterior. Una línea tan fina entre la ayuda directa a USA y la presencia militar naval en el Mediterráneo que será difícil precisar dónde está la diferencia. Sánchez tampoco inventa nada nuevo en el PSOE y desde el Gobierno, antes que él lo hizo Felipe González en el caso de Libia y lo hizo Rodríguez Zapatero en el de Irak. Aquel viejo slogan del socialismo que acariciaba el poder durante el efímero gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo y el ingreso de nuestro país en la OTAN, como paso previo y obligado para poder estar en lo que hoy es la Unión Europea: “de entrada no”, para transformarse, ya en el poder en un “de salida, tampoco”, con Referendum inlcluido, siempre ha sido una baza electoral segura para el socialismo.

Cuando Isabel Díaz Ayuso se sentó en el sillón de mando de la Puerta del Sol, el primer consejo que recibió fue el de que debía ignorar lo más posible a sus adversarios más cercanos, los que le atacaban como presidenta de la Comunidad desde la Asamblea y desde los medios de comunicación. Con Pablo Casado y con Alberto Núñez Feijóo al frente del PP, la lider indiscutible de la derecha madrileña ha seguido al pie de la letra ese consejo. Para ella el adversario era y es Pedro Sánchez, tanto para asegurar su mandando en la Comunidad madrileña como para posicionarse en el futuro como sucesora de Feijóo si el político gallego no consiguiera sentarse en La Moncloa.