La alcaldesa de Alcalá de Henares, junto a otros concejales, asistió a la emotiva despedida de 24 niños saharauis que participaron en el programa 'Vacaciones en Paz'. Este evento se llevó a cabo en el Centro Cultural La Galatea y contó con una actuación de magia. Desde 2003, este programa ha permitido que niños entre 8 y 12 años disfruten de un verano lleno de actividades gracias al apoyo del Ayuntamiento y la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui. La alcaldesa destacó el espíritu solidario de la comunidad alcalaína y agradeció a las familias de acogida por su generosidad y cariño hacia los pequeños, quienes han compartido momentos de alegría y esperanza. Para más información, visita el enlace.
La alcaldesa de Alcalá de Henares, Merced Piquet, participó el pasado lunes en un emotivo acto de despedida para los 24 niños saharauis que han formado parte del programa ‘Vacaciones en Paz’ durante este verano. La ceremonia tuvo lugar en el Centro Cultural La Galatea y estuvo amenizada por una actuación mágica que aportó un toque festivo al evento.
Este programa, que se lleva a cabo en Alcalá desde 2003, es posible gracias a la colaboración económica del Ayuntamiento con la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui. Esta iniciativa busca ofrecer a los niños saharauis una oportunidad de descanso y recreo durante el verano.
Acompañada por la concejala de Participación Ciudadana, Esther de Andrés, y el concejal del Distrito IV, Antonio Saldaña, Piquet destacó la importancia del compromiso social en la ciudad. “Alcalá de Henares puede presumir de ser una ciudad abierta, acogedora y fraternal gracias al trabajo y al compromiso de personas como vosotros”, afirmó ante los asistentes.
La alcaldesa también expresó su agradecimiento a las familias que han acogido a estos niños, resaltando su generosidad y humanidad. “Sois un ejemplo de bondad y cariño para todos”, subrayó Piquet, quien enfatizó la dedicación especial que algunos de estos pequeños requieren.
Piquet extendió sus palabras de gratitud hacia la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, que ha estado trabajando durante más de veinte años para proporcionar momentos de alegría y cuidado a estos niños. “Gracias por enseñarnos lo que es vivir con alegría y esperanza”, concluyó la alcaldesa, dirigiéndose a los pequeños presentes en el evento.
El acto no solo fue una despedida, sino también una celebración del espíritu solidario que caracteriza a Alcalá de Henares, un recordatorio del impacto positivo que estas iniciativas pueden tener en la vida de los más jóvenes.