Lunes 11 de mayo de 2015
Lleva 27 años como presidente de la Federación Española se Futbol, 23 como vicepresidente de la UEFA y 15 como vicepresidente de la FIFA. Nadie como él en el mundo del balón. Es un auténtico zar que se atreve con todo: hasta plantear una huelga en plena campaña electoral y a dos semanas del final de la Liga. Angel María Villar comenzó jugando de extremo en el Athletic de Bilbao y triunfó como centrocampista. Once años de figura con bofetón a Johan Cruiff en San Mames en 1974. Genio y figura que trasladó al despacho de la Federación donde se sentó en 1988 y hasta hoy. El Tribunal de Cuentas le pide las cuentas y el responde con la muchachada dispuesta a dejar sin fútbol al país. Acaba de cumplir la edad de jubilación y gana más que el presidente del gobierno. Conoce todos y cada uno de los secretos del balonpié mundial y se entiende de maravilla con el galo Platiní, que ha aprendido del español el arte de driblar en los despachos. El presidente del CDS, el presidente de la Liga Profesional y hasta el ministro de Hacienda le tienen como su adversario y sueñan con su marcha pero Villar reparte el juego y no teme a los boyardos del poder. Es de Bilbao.
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