GETAFE

El “castrismo” frena a Tomás Gómez, que no logra apartar a Pedro Castro de la portavocía del Ayuntamiento

Jueves 02 de octubre de 2014
La negativa de la edil socialista Carmen Duque ha paralizado el proceso de renovación del grupo municipal, que ponía como portavoz a José Manuel Vázquez

La última pirueta política del castrismo ha frustrado el deseo de Tomás Gómez de sacar fuera de la vida municipal getafense al ex alcalde de esta localidad, Pedro Castro.

La planeada destitución del ex regidor como portavoz del grupo municipal socialista auspiciada por la “tomasista” Sara Hernández, nueva líder del PSOE getafense, ha quedado aparcada ante la negativa de una edil castrista, Carmen Duque, de firmar su destitución como concejal liberada, algo que curiosamente si habían hecho Pedro Castro y David Castro respecto a sus propias dimisiones.

La rocambolesca maniobra que han protagonizado permite, por un lado, a Castro vender su obediencia a las directrices del partido, cuya ejecutiva local acordaba su destitución como portavoz, mientras que, por otro, mantiene vivo el conflicto que ha enfrentado a cara de perro a castristas (rubalcabistas) y tomasistas en las últimas elecciones internas del PSOE de Getafe.

El último pleno del Ayuntamiento getafense era testigo del triunfo de la estrategia del ex alcalde, después que la secretaria municipal informará que el cambio de grupo sólo podía hacerse efectivo si había unanimidad (el grupo, al parecer, sólo se constituye al inicio de legislatura, por lo que los cambios tienen que estar avalados por quienes lo conforman) y de no ser así tiene que decidir el partido.

Es decir que el problema se traslada ahora a la comisión de conflictos del PSM, pero cabría la posibilidad de que Duque, que se resiste a dejar de ser liberada ya que dejaría de percibir un salario del Consistorio y hasta septiembre no podría reincorporarse a su plaza de maestra de la Comunidad de Madrid, recurra a la comisión Federal para que falle sobre la situación de Getafe.

De ser así, bien podría hablarse de una mostolización del conflicto getafense, que puede tardar meses en encontrar una vía de solución, algo que sería lógico por parte de Ferraz, ya que con ello conseguiría mantener en el Consistorio a uno de sus dirigentes locales más significativos del "rubalcabismo" madrileño.