RAUL HERAS

De ausencias y pactos

Jueves 02 de octubre de 2014
Si se echa una vista rápida al programa oficial del 15 Congreso Regional del PP de Madrid lo primero que se advierte es la ausencia. Ni el sábado, ni el domingo aparece por ningún sitio la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal. Ni está, ni se la espera. Dicen en la calle Génova que existe un acuerdo entre ella y el presidente Rajoy para no sumar presencias, y que al Congreso que asiste el líder para clausurarlo no asiste la número dos. En la Puerta del Sol dicen otras cosas: que desde Moncloa les han obligado a elegir, o Soraya o María Dolores, y que Esperanza Aguirre ha preferido a la vicepresidenta, que manda mucho y además se nota: tres fuentes de poder en sus manos, las que le ha dejado Mariano Rajoy.

A la ausencia de la presidenta de Castilla la Mancha se suma - por el lado contrario - la presencia de Antonio Beteta, el antiguo consejero de Economía y Hacienda, hoy secretario de Estado con Cristobal Montoro, que será el encargado de hablar en el Plenario de "Madrid, motor de crecimiento", dejando a su sucesor, Percibal Manglano, en una de las mesas de la mañana, la que se encargará de estudiar y plantear a los congresistas "las reformas para avanzar". Vuelve el que fuera el adversario principal de Ignacio González y lo hace por la puerta grande, otra claudicación de Aguirre ante el poder que tienen y que ejercen desde Economía y Hacienda el tándem que forma Beteta con Montoro, y que vistos los datos que salen estos días desde todos los puntos va a ser el que marque la agenda de toda la Legislatura, salvo que Europa de un vuelco espectacular y suavice las draconianas políticas de ajuste de Angela Merkel con la ayuda de una victoria definitiva de Francois Hollande en Francia.

La presidenta de la Comunidad madrileña, que controla el partido en su territorio con la leal ayuda de su segundo en todo, se siente insegura frente a su antiguo colaborador. Antonio Beteta conoce como nadie los entresijos, buenos y malos de Madrid, y como enemigo dotado de poder ( que ahora tiene y mucho ) es muy peligroso. Como lo sería un ministro de Justicia y anterior alcalde de la Villa y Corte, al que no se le ha dado presencia en el Congreso. Presencia que si va a tener el nuevo alcalde de Las Rozas, José Ignacio Fernández Rubio, como presidente de la Comisión Organizadora, quien 24 horas antes sacaba pecho en la inauguración de un nuevo super centro comercial en el noroeste de la Comunidad, en pelea con su colega de Majadahonda, Narciso de Foxa, que cargado de marcas y lujos en sus miles d e metros cuadrados corre el peligro de convertirse en un majestuoso mausoleo dada la gravedad de la crisis que atravesamos.

Invitados de postín desde siete Comunidades autónomas, desde Valencia a Galicia pasando por Extremadura, Cantabria, Baleares y Aragón, para dejar que a las once d ela mañana del domingo clausure el presidente, que contará con dos teloneras de lujo como son la propia presidenta madrileña y la pujante alcaldesa de la capital. Condenadas a entenderse desde la amistad y el respeto que se tienen, Aguirre y Ana Botella necesitan al poder central para sacar adelante sus respectivas administraciones, una tarea para la que todas las demostraciones de unidad son pocas.