ALFREDO URDACI

Semana del 5 al 11 de julio de 2011

Jueves 02 de octubre de 2014


Martes 05/ Lara y la Sexta
Miércoles 06/ Oliart y la carta de ajuste
Jueves 07/ La cena de Jáuregui
Viernes 08/ Jorge Javier, inmenso
Sábado 09/ Rubalcaba
Domingo 10/ Alonso, otra vez
Lunes 11/ Miguel Angel Blanco, en el recuerdo

 



05/07/2011.- LARA Y LA SEXTA

Llegan anuncios de cambios en el imperio de Lara, el de Planeta. Y me refiero a la televisión, a Antena 3, donde dan por hecho el relevo de Gloria Lomana al frente de los informativos de esa cadena a la que unos (Vasile) denominan triste, y otros (Arguiñano) se empeñan en teñir de alegre. El final de julio es el momento propicio. En agosto las noticias se diluyen entre playas y biquinis más o menos famosos. Y septiembre es otro cantar, sobre todo en este año que viene con elecciones anticipadas. A Lara le salen también algunas novias. Pienso esta vez en la Sexta, la de Contreras, con cifras de pérdidas que suben y suben, mientras los socios huyen, cansados de poner dinero sin que se note la rentabilidad. La única salida que tiene la tele de Globomedia es la fusión con Antena 3, un matrimonio de conveniencia para compartir publicidad y algunos servicios comunes, y eso a lo que llaman sinergias que no es otra cosa que ahorro de costes. El panorama en los medios está movedizo y cambiante, y conviene estar atentos porque en el nuevo orden también tiene mucha influencia el nuevo paisaje político que se avecina.

06/07/2011.- OLIART Y LA CARTA DE AJUSTE
Como ejemplo, Alberto Oliart, que ha sido el primero en quitarse de la escena y salir por los cortinajes del fondo de Televisión española. El presidente estaba cansado. Había amagado varias veces con dimitir. Nunca le habían tomado en serio. El presidente salía temprano por las tardes. Se marchaba a casa, a echarse una siesta, agotado de presupuestos, programaciones, presiones. Dicen que cada empleado de esa casa es un problema para el que manda en ella. Y que el sillón de presidente de la corporación es un potro de tortura. Oliart estaba de vuelta de todo y no parecía dispuesto a soportar algunas tonterías, y en su puesto se ven pasar muchas, todos los días. Lo de ese hijo que se llevó un contrato para dar cobertura técnica a las mañanas de la cadena, es una memez. Lo que quizá ha pesado más en la dimisión de Oliart ha sido el final de Mediapro como gran suministradora de contenidos. La productora de Roures ha sometido a TVE a un saqueo continuo desde los tiempos de Carmen Caffarel. La “casa” ha sido la gallina de los huevos de oro para el amigo de Zapatero. Y no es que Oliart haya matado esa fuente de oro, tan solo ha recudido el caudal con la supresión de algunos programas. Suficiente para que el patrón monte en cólera.

07/07/2011.- LA CENA DE JÁUREGUI
Ceno con amigos en La tasquita de enfrente, lugar recomendable en la calle Ballesta, a la sombra de la poderosa Telefónica. Al fondo, en una de las ocho mesas de este pequeño restaurante, se sienta Ramón Jáuregui, con Elena Valenciano, y José Enrique Serrano. Hay alguien más, pero ni su nombre ni su cara me dicen nada. Parece la última cena. Sorprende que este socialismo en decadencia salga a las duras calles de Madrid para cubrir la puerta del local con sus escoltas. Durante la cena nos llega la noticia de la dimisión inminente de Rubalcaba, del nombramiento posible de Zaplana como presidente de RTVE, y de la fecha del 27 de noviembre como segura convocatoria para unas elecciones anticipadas. Hacemos llegar a la mesa del fondo las tres novedades, tres. Y desde allí nos lanzan la respuesta: “Demasié. Muchas noticias para un solo mensaje”. Cuando salen, saludan, unos deprisa, otros despacio. Y hay incluso uno que se pone de rodillas para hacerse perdonar una grosería. Los de la mesa de al lado piensan que la genuflexión es por mí. Y se excitan, angelitos.

08/07/2011.- JORGE JAVIER, INMENSO
No he visto la escena, pero me la han contado. He escuchado el relato en la radio, en uno de esos programas subsidiarios de la televisión. Aída Nizar es la nueva madrastra mala de la televisión. Y Jorge Javier oficia de capitán Trueno, de Dick Turpin, aunque con algún kilo de más. La tele, tan denostada, es la versión moderna de los viejos cuentos para niños. Es una prueba más de la infantilización permanente de la sociedad. Aída, odiada por casi todos, se ha convertido en un personaje imprescindible, precisamente porque es odiada. La tele no admite medias tintas: o te quieren o te aborrecen. Los tibios son abandonados en el barro, como en aquella frase evangélica: “por tibio te arrojaré de mi boca”. Aída es una mala completa: juega con el dolor ajeno, y se desnuda en Interviú. Una perversa que no nos enseñe el culo, no tiene credibilidad. Y Jorge Javier aprovecho los peores momentos de Aída para mostrar su indignación. Él también es un indignado. Se pone del lado de los que sufren, cerca de la familia de los Ortega, y los Mohedano. Insulta a Aída. Le dice lo que el público piensa. Jorgeja hace las veces del coro del teatro griego. Y estalla, como en una verdulería. La tele la inventaron los griegos, y la recrearon los cuentos de Grimm.

09/07/2011.- RUBALCABA
No lo puedo evitar: es ver a Rubalcaba y pensar en el enterrador. Fue el encargado de apagar la luz cuando lo de Felipe, el Gal, los fondos reservados, las comisiones ilegales, y otros asuntos de calado. Y por mucho que lo quieran disfrazar de chico nuevo, parece destinado a administrar la exigua herencia del zapaterismo. La escena de este sábado era patética, porque el enterrador oficiaba con el finado de cuerpo presente. Todo esto está dicho en términos políticos, porque en lo personal yo les deseo a ambos lo mejor de lo mejor. Fijémonos en los detalles: Rubalcaba se había puesto una corbata inusual en el él, de rayas y con colores vivos. Una corbata de verano en alguien que siempre ha vestido de invierno es cosa rara. En su discurso no hubo proyecto de país, como esperaba Zapatero. Sí vimos algunos gestos para la demagogia: un impuesto a los banqueros, y una incautación de beneficios para dedicarlos, dice, a la creación de empleo. Pura demagogia. ¿Desde cuándo el socialismo ha empleado los impuestos en crear puestos de trabajo? Recuerden que hubo un tiempo en que tuvimos superávit y que el gobierno en el que Rubalcaba era ministro se dedicó a dilapidar esos fondos mientras el paro subía y subía. Alfredo le va a hacer a Zapatero un túmulo impecable, un mausoleo de mármol. Esa su función y no otra.

10/07/2011.- ALONSO, OTRA VEZ
Vuelve Silverstone, el gran circuito del Reino Unido, y regresa Ferrari, con un golpe de mano de Alonso. El domingo en España es tórrido, y en la tele habla Rubalcaba y solo produce la pereza de un día sin viento y sin sombra, en un país calcinado por las temperaturas. Pero Fernando vuelve a ser el que era, y la marca roja le gana por la mano a los Red Bull, que esta vez se equivocan, y ahí estaba el asturiano para tomar ventaja de los errores. Me sorprende al ver la carrera, y al contemplar la victoria, la ausencia de famosos y notables españoles, en otro tiempo tan visibles, hoy tan ocultos. Las cosas en España están mal, y se prestan a la demagogia. Por ahí están los políticos y candidatos buscando cabezas de turco, chivos expiatorios a los que sacrificar en el altar de la puerta del Sol, para regocijo de esas masas de indignados, que son como los “sans culotte” de la revolución francesa. Y por eso ya nadie asoma en las pantallas, ya todo es ocultarse, ponerse a la sombra, quedarse en casa, para que nadie se fije en uno. Como le dijo una vez el científico Barbacid al responsable de un centro de investigación: “cuidado con España, porque aquí al que saca la cabeza se la parten”. Pues eso.

11/07/2011.- MIGUEL ÁNGEL BLANCO, EN EL RECUERDO
Se cumple el aniversario del secuestro de Miguel Ángel Blanco, y del comienzo de aquellos días en los que España sufrió el calvario y martirio de aquel joven concejal. Dijimos en la calle que nunca obtendrían ventaja política de aquel crimen, y de los otros 900 asesinatos que son el rastro de la banda en nuestra historia. Pero el terror ha tenido premio y hoy se sientan y gobiernan, y nos dicen que estas cosas hay que olvidarlas. Pues no señor, en la memoria estará siempre Blanco y todos los demás, y la exigencia permanente de que el proyecto que se quiso imponer sobre la sangre debe ser abandonado de forma