OPINION

Calentito inicio de la legislatura

Jueves 02 de octubre de 2014

16/06/2011.- La semana en la que se celebró el primer pleno de la IX Legislatura de la Asamblea de Madrid, en el que los diputados juran o prometen su cargo y en el que se conocen los nombres del presidente de la Cámara regional y del resto de miembros de la Mesa, empezó calentita, con tensiones y con sorpresas.



El día antes de la sesión plenaria saltó la sorpresa en el PP, cuya presidenta regional, Esperanza Aguirre, decidió que Ignacio Echeverría sustituyese a Elvira Rodríguez al frente de la Presidencia del Parlamento autonómico.

Rodríguez aceptó, no le quedaba más remedio, aunque le hubiese agradado seguir en el cargo y Echeverría, se mostró encantado de ser el elegido.

También se conoció que Iñigo Henríquez de Luna, edil aguirrista en el equipo de Alberto Ruiz-Gallardón en la pasada legislatura y defensor de la primarias en aquel congreso de Valencia en el que Mariano Rajoy salió elegido presidente nacional del partido a pesar de las malas caras de algunos militantes como Esperanza Aguirre, era el portavoz parlamentario, en sustitución del ya alcalde de Alcorcón, David Pérez.

Nadie lo esperaba, porque las filtraciones señalaban a Francisco Granados y Antonio Beteta como hombres del partido en la Asamblea de Madrid. Caras largas disimuladas y silencios sonoros entre los diputados populares. El portavoz del PSM, Tomás Gómez, había colocado a sus seguidores en los equipos directivos del Grupo Parlamentario y a Juan Barranco y Matilde Fernández en la Mesa, antes de la votación. La segunda se quedó fuera porque todos menos los socialistas habían acordado que UPyD también estuviese en este órgano parlamentario.

Gómez montó en cólera y anunció que pedirá el amparo del Tribunal Constitucional ante esta decisión. Alegó, asimismo, que en la Mesa hay pocas mujeres, sólo una y del PP, y que eso no podía ser. Si esa fuese de verdad su intención, habría colocado a Fernández en vez de a Barranco.

Dicen algunos que propuso ampliar a nueve los miembros de la Mesa. Gastar más para que a Tomás Gómez le cuadrasen sus cuentas.

El viernes de esa misma semana, el portavoz de UPyD, Luis de Velasco, registró la primera iniciativa de su grupo, con propuestas a favor de la transparencia y la austeridad. Todos los demás grupos parlamentarios descalificaron las propuestas por demagógicas y por no decir nada de la crisis, los parados y demás problemas graves de los madrileños.

El partido de Rosa Díez quiere menos diputados y con menos sueldos y que los colocados a dedo en las administraciones no sean un ejército a disposición del que manda. No sería malo, cuantificar el número de asesores y que esta fuese una prerrogativa de los presidentes y de pocos altos cargos más. Tampoco que todos pudiesen conocer cuánto cobran los colocados a dedo y sus capacidades para hacer lo que dicen que hacen y por lo que cobran a veces un pastón que obliga a la obediencia y a la sumisión política al colocador.

Todavía no se conoce qué dirá Aguirre en su discurso de investidura y ya hay tantas batallas pendientes, una ficticias y tras que afectan más a los ciudadanos, que es posible que el calor del inicio se extienda varias semanas más antes de que la Asamblea de Madrid cierre por vacaciones de verano. También tienen que descansar sus señorías.




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