OLGA HERAS

El PP inicia su reinado

Jueves 02 de octubre de 2014

16/06/2011.- Un paseo triunfal ha sido el protagonizado por Esperanza Aguirre y los suyos el pasado sábado a lo largo y ancho de la Comunidad de Madrid, una región convertida, salvo contadas excepciones, en territorio popular tras la investidura como alcaldes del que ya es el nuevo ejercito municipal de la lideresa.



La presidenta del PP madrileño en persona asistió a cuatro de estos nombramientos, los más significativos, sin duda, los de Getafe y Alcorcón, alcaldías en las que, con la proclamación de Juan Soler y David Pérez, respectivamente, Aguirre ha conseguido por fin poner su particular pica en Flandes.

El socialismo ha pasado en ambos municipios a ocupar los despachos de la oposición, aunque quienes hasta ahora lo han representado, el veterano Pedro Castro en Getafe y Enrique Cascallana en Alcorcón, han encarado el duro revés electoral con un talante muy diferente. Sí el ya ex regidor alcorconero esquivaba el amargo trance evitando asistir a la investidura de Pérez renunciando previamente a su acta de concejal, el alcalde de Getafe daba toda una lección de lo que debe ser el juego político, manteniéndose al frente de su grupo y aplaudiendo la proclamación de Soler en el Teatro Auditorio Federico García Lorca, donde, tanto fuera como dentro, se respiraba un verdadero clima de tensión.

Castro aguantó el tipo y tuvo altura de miras, pese a que dejaba atrás veintiocho años como protagonista indiscutible de la vida municipal de Getafe, algo que desde luego parecía pesar en el ánimo de la cla popular, que mantuvo una actitud agresiva y poco respetuosa, con continuos abucheos tanto al regidor como hacia quienes han integrado el gobierno local. Tan es así, que la propia Aguirre, a la que Castro recibió y saludó afectuosamente, pidió silencio y calma a un auditorio que parecía decidido a cobrarse en ese momento y hora la hegemonía socialista de los últimos años. Fuera, los indignados dejaban claro, como en otros muchos municipios, su profundo descontento con la clase política. Unos representantes públicos que, curiosamente, dijeron entender el malestar expresado por el movimiento 15-M, al que todos, incluido el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba (este debe ser en su condición de candidato socialista a las generales, desde luego no como responsable de las fuerzas del orden y seguridad), quieren hacer un guiño electoral.

Cómo muy bien recordaba este fin de semana algún que otro responsable de los nuevos gobiernos, el PP reina en la región, incluido en unos municipios que han dejado de ser para siempre el cinturón rojo del Sur de Madrid.




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