Jueves 02 de octubre de 2014
El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, ha acabado con el último bastión del machismo que existía en las cofradías sevillanas que no permitían a las mujeres salir de nazarenas en las procesiones de Semana Santa. Su antecesor Carlos Amigo lo llevaba intentando, poco a poco, desde el año 1997 en que pidió a las cofradías que fueran aceptando la presencia de las mujeres en los desfiles penitenciales, cosa que fueron haciendo la mayoría, aunque cinco de ellas se negaban a hacerlo: tres en la capital sevillana, El Silencio, en Santo Entierro y la Quinta Angustia, y dos más en Dos Hermanas, Veras Cruz y Santo Entierro, que ahora tendrá que hacerlo por las malas en la próxima Semana Santa, que tendrá lugar a finales de abril.