Donde "dije digo digo Diego", ha debido de pensar el secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, que en las últimas horas ha matizado muchas de sus últimas afirmaciones. Así, ha afirmado que "en absoluto" reclamó hace unos días al alcalde de Getafe, Pedro Castro, que no se presentara a la reelección en los comicios de 2011, y ha resaltado de él que es un "magnífico alcalde". Preguntado en un desayuno informativo de Europa Press por la polémica surgida en los últimos días respecto a la conversación que mantuvo con Castro en la que presuntamente le pidió que no se volviera a presentar a la Alcaldía de Getafe, Gómez ha negado que reclamara esto a Castro. De hecho, ha destacado que el primer edil es "un magnífico alcalde" y "el candidato oficial aprobado por el PSOE" desde el Comité Federal del pasado sábado. "Pedro Castro es no solamente amigo, vecino. Es un magnífico alcalde y todos los encuentros que hemos tenido y que tendremos van en la línea de fortalecer electoralmente tanto el municipio de Getafe como los municipios de la zona sur", ha destacado. Cuestionado por si considera que ha hecho con Pedro Castro lo mismo que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo con él en el mes de julio pidiéndole que no se presentara, Gómez ha asegurado que Zapatero con él "no hizo nada". "Conmigo Zapatero no hizo nada", ha aseverado y ha matizado que lo que hizo el secretario general del PSOE con los socialistas madrileños es "democracia por encima de todo" y darles la posibilidad de gobernarse a ellos mismos. "Lo que se produce en este periodo de los últimos meses con el presidente del Gobierno es un acuerdo para que haya democracia interna en Madrid, un proceso del que hemos salido fortalecidos y con una oportunidad histórica: nunca hemos estado tan cerca de gobernar en Madrid desde que perdimos el Gobierno autonómico. Sin duda, el año que viene se va a producir ese cambio de gobierno", ha asegurado. Con respecto a otro "enemigo", el vicepresidente y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha querido cerrar heridas y le ha elogiado a él y a la dirección federal del PSOE, y ha dado la bienvenida al nuevo secretario de Organización, Marcelino Iglesias, al que ha calificado de "amigo de hace mucho tiempo". Gómez ha asegurado que "siempre" se ha sentido "cómodo" con la dirección federal del PSOE porque "arriesgó" aceptando que se celebrasen elecciones primarias en el PSM. Así, ha admitido que, al no ser obligatorias en todos los partidos, las primarias tienen "debilidades" y "fortalezas" e implican "riesgos". Y, en todo caso, ha asegurado que desde la misma noche del 3 de octubre, después de las primarias, el cien por cien del PSM está unido en el objetivo de ganar las elecciones autonómicas. "Me siento siempre cómodo con los míos", ha asegurado. Al desayuno de Gómez han asistido el 'número dos' del PSOE, José Blanco --que fue defensor de Trinidad Jiménez en las primarias-- y el presidente del partido, Manuel Chaves, aunque se han marchado pronto para asistir al Consejo de Ministros y no han escuchado el coloquio. En cambio, sí han estado en la sala hasta el final el ex secretario general del PSM Rafael Simancas, el candidato al Ayuntamiento de Madrid Jaime Lissavetzky, el portavoz de la candidatura de Jiménez David Lucas y el alcalde de Getafe, Pedro Castro, todos ellos partidarios de Jiménez en su día. IGLESIAS LE RECOMENDÓ ALMAX, CAFÉ Y DIÁLOGO De hecho, el líder del PSM ha recalcado que piensa seguir el primer consejo que le dio Marcelino Camacho en su primer encuentro hace tres años: "Consume mucho 'almax', mucho café, mucho diálogo, mucho acuerdo y suma a todos". "Es lo que he intentado hacer durante este periodo y lo que voy a seguir haciendo y estoy convencido de que con su ayuda", ha remachado Gómez. El dirigente socialista ha dejado claro que Pedro Castro volverá a ser candidato a la alcaldía de Getafe, pero no ha dado pistas sobre la configuración de las listas para las autonómicas, sólo que será una lista paritaria. Gómez ha elogiado además al ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que fue su crítico más feroz durante las primarias, y ha querido separar "lo institucional" de "lo interno del partido". En su opinión, todos los que hablaron en el seno del PSOE durante las primarias decían "lo que consideraban que era mejor" para el PSOE. En el plano institucional, se ha mostrado convencido de que Rubalcaba será un "magnífico vicepresidente" de un Gobierno "reforzado políticamente" para acometer las reformas necesarias y que tendrá todo el apoyo del PSM: "Nadie mejor que nosotros sabe que a una encuesta se le puede dar la vuelta con voluntad, acierto y esfuerzo", ha apuntado. Eso sí, ha asegurado que no interpreta en clave sucesoria la remodelación, porque el único "escenario que se plantea" es que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, vuelva a ser candidato en 2012, igual que el 99,99 por ciento de los socialistas --"por dejar un margen de error", ha dicho--. Preguntado sobre si el daría un paso al frente si Zapatero se retirara, Gómez ha replicado: "Mi compromiso es con Madrid". Según ha dicho, la política no es su profesión, ni una "carrera", sino un "instrumento para convertir un sueño en realidad". "Un día creí en un sueño municipal y ahora en uno autonómico", ha remachado. Además de a Rubalcaba, el líder del PSM ha subrayado como "activos" del nuevo Gobierno al titular de Presidencia, Ramón Jáuregui; a la de Medio Ambiente, Rosa Aguilar y al de Trabajo, Valeriano Gómez --y no ha mencionado a Jiménez ni a la ex 'número tres' del PSOE, Leire Pajín--. Por otra parte, el secretario general del PSM y candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, ha asegurado que "a las élites de la derecha" de la región "no es el té lo que más les conviene, sino la tila" por lo que ha abogado por "una política pacífica que piense con la gente y no en el lugar de la gente". Estas declaraciones la ha realizado semanas después de que la presidenta autonómica, Esperanza Aguirre manifestara que estaba de acuerdo con tres ideas del 'Tea Party' americano: menos impuestos, menos intervención del Estado y más nación. Desde su punto de vista, el PP ha tenido a la ciudadanía madrileña "entretenida con riñas y agravios del Gobierno de España o de otras comunidades" y ha opinado que no se han puesto proyectos sobre la mesa. Por esta razón, ha señalado que los madrileños no conocen sus políticas, poniendo como ejemplo las industriales. "¿Conocen ustedes las políticas industriales del Gobierno de la Comunidad de Madrid?", se ha preguntado, una cuestión que ha respondido a continuación "pues no se culpabilicen. Es imposible que las conozcan, porque no las tiene". "Ni ustedes ni yo podemos criticar su política, porque no la tiene. Lo que, bien pensado, es tan lógico como perverso", ha subrayado, al tiempo que ha explicado que la derecha "no cree que deba repensar su pensamiento económico a causa de la crisis" ni sus valores, porque considera que "debe volver al poder, y que para volver al poder lo mejor es silenciar sus proyectos". "La derecha no espera convencer racionalmente de lo que no tiene explicación racional, simplemente espera imponerlo. Todos sabemos, por experiencia, que de las crisis se sale. Si lo hacemos mientras gobierna la derecha, la explicación será que nos salvaron sus políticas, por más discutibles que sean", ha sentenciado. Gómez, que ha destacado que si hay algo que les hayan enseñado las primarias que acaba de vivir el partido es que "hay una mayoría en la sociedad madrileña que está interesada en que emerja una alternativa política al gobierno del PP en la Comunidad", ha utilizado su tiempo en la tribuna para contraponer su proyecto para la región con el de la derecha. DERECHA FALTA DE IDEAS Así, ha afirmado que "detrás de toda la retórica de la derecha, detrás de la reducción de ministerios, del ataque a los sindicatos, de la estigmatización de los inmigrantes, de la demonización del Estado Autonómico, detrás del desprestigio sistemático de lo público y de la política se oculta una enorme impotencia política y una desoladora falta de ideas para afrontar la crisis económica", y ha opinado que desde hace treinta años la derecha "no ha necesitado ninguna crisis para acabar con el Estado del Bienestar", sino que "la crisis sencillamente es una excusa". A su juicio, "sin duda, los gobiernos autonómicos pueden hacer un esfuerzo por controlar el gasto y el despilfarro", pero, en su opinión, "el ataque al Estado Autonómico tiene que ver más con una renacionalización del discurso político que con la crisis". "Cuanto más contundente, cuanto más determinada se muestra la derecha respecto a un tema, menos tiene que ver ese tema con la vida real de la gente", ha defendido. "Es frente a toda esa forma de entender la política contra lo que me revelo", ha afirmado Gómez, que ha indicado que está "convencido de que la inteligencia está mucho mejor repartida que la información, el poder y la riqueza" y que "un poco de verdad ilumina más que toneladas de oscuras mentiras". En esta línea, ha criticado que en los últimos treinta años la derecha ha venido a decir que la mejor forma de conseguir la libertad y la seguridad personal es que cada uno la conquiste por si solo, cuando "han tratado de privatizar los medios con los que tradicionalmente las sociedades garantizaron la seguridad y la libertad de sus ciudadanos" y después de todo ese proceso, "la realidad", a su juicio, es que ni somos más libres, ni estamos más seguros. POLÍTICA PACÍFICA En este sentido, Gómez se ha mostrado a favor de "una política pacífica frente a tanta teína y tanta testosterona". "Una política que piense con la gente y no en lugar de la gente", ha explicado al tiempo que ha opinado que "el camino que sigue la derecha no lleva a ningún lado" cuando el de los socialistas exige esfuerzos, pero "es razonable". En este punto se ha centrado en la región, y ha afirmado que "lo más rechazable" es el empeño con el que el PP de la presidenta, Esperanza Aguirre, "rechaza la diversidad". A su juicio, el proyecto de Aguirre puede quizá entenderse desde el Madrid que dominó España, pero no tiene nada que ver con el Madrid que quiere liderarla". "La élite de la derecha madrileña tiene una obsesión celosa y enfermiza con España que la lleva a descuidar la parte de España que está bajo su responsabilidad institucional", ha remachado. En contraposición a las políticas de Aguirre para Madrid, ha abogado por modernizar la economía, ser la punta de lanza de la innovación, establecer un cluster de innovación en ingeniería de obra pública, potenciar el cluster de I+D+i que está en Getafe y hacerlo crecer, así como crear un cluster de proveedores para ahorrar los costes de transacción. Además, apuesta por "ordenar territorialmente Madrid desde la racionalidad". "También desde el desarrollo económico sostenido y sostenible: hay que decidir por dónde se crece por dónde no se crece y dónde tiene que haber asentamientos económico y empresariales", ha defendido al tiempo que ha opinado que "Madrid tiene 179 municipios de una enorme diversidad" y "nada tiene que ver la ciudad de Madrid, con sus 3,2 millones de ciudadanos, con la Sierra norte, con el Corredor del Henares, con el sur metropolitano, con la zona noroeste". "Debemos reordenar la comunidad, porque de la suma mecánica de las decisiones de 179 alcaldes, por muy inteligentes que sean esas decisiones para sus pueblos, no sale automáticamente una ordenación racional de la región", ha sostenido Gómez, quien ha considerado que "habrá que definir un tamaño a largo plazo y definir por dónde hay que crecer y por dónde no hay que crecer". En esta línea, ha insistido en que "la Comunidad de Madrid necesita que la miren y que la mimen, porque la Comunidad de Madrid son personas, seis millones y medio de personas, que viven y se desviven cada día por esta Comunidad". "Madrid necesita un gobierno que la entienda y no se entiende a una sociedad si primero no te importa y no la quieres", ha opinado Gómez, quien ha destacado que esa es la sensación que "uno tiene muchas veces".