Jueves 02 de octubre de 2014
La Xunta de Galicia, que preside Alberto Núñez Feijoo (PP), ha recurrido ante Bruselas el decreto del carbón aprobado por el Gobierno Central, el cual subvenciona la explotación del carbón nacional para poder mantener la industria minera de España. Las dos centrales térmicas gallegas, As Pontes y Meirama, que en su momento hicieron inversiones millonarias, apremiadas por la propia UE, para modernizar su proceso de quema del mineral y adaptarlo a las normas medioambientales dictadas por la comisión de turno y de obligado cumplimiento, han alcanzado a fecha de hoy un standard de emisión de CO2 que cumple dichos patrones, sí, pero a costa de importar mineral foráneo. El decreto constituye para Galicia un varapalo económico ya que si se volviese al carbón nacional, más barato y más contaminante, la viabilidad de las térmicas gallegas sería negativa.
Así pues, la Xunta, que ha mantenido un silencio apreciable durante las huelgas de los mineros, sale ahora en defensa de los intereses de As Pontes y Meirama, reclamando a la UE lo que su momento se acordó, votó y, aprobó.
Las primeras movilizaciones ya han comenzado y han contado con el apoyo total de los alcaldes de las zonas afectadas, entre los que hay varios regidores del PSOE. El impacto económico del paro en ambas comarcas se cifra en torno a los 10.000 puestos de trabajo que correrían peligro si el Gobierno Central no garantiza de alguna forma la continuidad de las plantas.