El presidente argentino tiene dos amigos políticos en Europa que le acogen y le ayudan en su campaña contra Pedro Sánchez, al que llama dictador cada vez que le ponen un micrófono por delante. A Milei le gustan Ayuso y Abascal, y ese placer es mutuo. A los tres les gustaría echar a patadas del poder al dirigente socialista, y este encuentra en el mandatario argentino la imagen perfecta de lo que considera el matrimonio político más dañino para España.