El PP puede ganar distancia al PSOE sin ensanchar su base electoral ni mejorar su capacidad para gobernar con autonomía. Esa es una de las cuestiones que quedan detrás de los titulares sobre las últimas encuestas: cuánto crece la alternativa y cuánto depende su ventaja del retroceso del adversario. Si Vox conserva una fuerza suficiente para resultar imprescindible, un repunte popular no elimina la dificultad de atraer a quienes aceptarían un Gobierno de Feijóo, pero rechazan uno condicionado por Abascal.
Las mediciones posteriores a la tragedia ferroviaria apuntan a un deterioro socialista, aunque no permiten atribuir al accidente toda la variación. En la comparación de Sigma Dos, el PSOE pasa del 26,1 % al 24,6 %, mientras el PP sube del 30,6 % al 31,1 % y Vox baja del 19,9 % al 19,3 %. La distancia entre los dos primeros aumenta dos puntos, pero la suma PP-Vox apenas cambia: del 50,5 % al 50,4 %. La ventaja popular se amplía principalmente porque retrocede el PSOE. Es una diferencia relevante para interpretar la solidez de ese movimiento.
El coste de un socio imprescindible
Un elector puede estar descontento con el Gobierno y mantener reservas sobre quienes aspiran a sustituirlo. En el caso del PP, la expectativa de necesitar a Vox introduce una decisión adicional: el votante no solo valora a Feijóo, sino también las condiciones que Abascal podría imponerle. Cuanto más inevitable parezca esa dependencia, mayor puede ser la resistencia de una parte del centro a apoyar al candidato popular. Es una hipótesis que exige preguntas específicas sobre pactos, pero que una tabla de intención de voto no permite descartar.
La dependencia de Vox puede costarle apoyos al PP antes de costarle concesiones en el Gobierno.
El voto prestado también puede retirarse
El PSOE afronta una fragilidad diferente: el apoyo de quienes podrían votarlo sin sentirse socialistas. Ante la debilidad de las fuerzas situadas a su izquierda, algunos electores pueden considerar la papeleta de Sánchez el instrumento más eficaz para impedir un Gobierno de PP y Vox. Si parte de la recuperación anterior procedía de esa concentración del voto útil, el crecimiento socialista descansaría también sobre una confianza prestada, más condicionada por la eficacia que se atribuye a esa elección que por la identificación con el partido.
La tragedia y la valoración de la respuesta del Ejecutivo podrían introducir dudas precisamente entre esos votantes. Quien se acercaba al PSOE para frenar a la derecha puede replantearse ese apoyo si pierde confianza en la gestión del Gobierno. Ese retroceso potencial no tiene por qué convertirse en un voto al PP: podría traducirse en indecisión, en el regreso a otra candidatura de izquierdas o en abstención. Es una explicación posible de parte de la bajada socialista, aunque para comprobarla harían falta datos de transferencias y motivos de voto.
Cuenca: un diputado más para el PSOE sin ganar votos
La competencia entre PP y Vox tiene, además, una consecuencia que se aprecia mejor al bajar del porcentaje nacional a una provincia. En las generales de 2023, Cuenca eligió tres diputados: dos del PP y uno del PSOE. Los resultados oficiales permiten calcular qué habría sucedido si una parte de los votantes populares hubiera elegido Vox, manteniendo exactamente iguales los apoyos socialistas y los de todas las demás candidaturas.
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Escenario
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PP (votos)
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PSOE (votos)
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Vox (votos)
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Reparto de diputados
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Resultado real de Cuenca en 2023
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45.255
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42.528
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17.700
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PP 2; PSOE 1; Vox 0
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Trasvase de 3.000 votos del PP a Vox
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42.255
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42.528
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20.700
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PP 1; PSOE 2; Vox 0
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Base: resultados oficiales del Congreso publicados por la Junta Electoral Central. La segunda distribución es una simulación, no una encuesta: únicamente se trasladan 3.000 votos del PP a Vox y se mantienen todos los demás resultados.
La explicación está en el último escaño. En el resultado real, el segundo cociente del PP —45.255 dividido entre dos: 22.627,5— superaba al segundo del PSOE, de 21.264. Tras ese trasvase, el segundo cociente popular bajaría a 21.127,5 y Vox se quedaría en 20.700. El PSOE obtendría el tercer diputado con sus mismos 21.264 de cociente. Los dos partidos de la derecha conservarían todos sus votos conjuntos, pero perderían un escaño en favor de los socialistas.
El efecto tampoco es permanente ni se reproduce en todas las provincias. En esa misma Cuenca, si el traslado hubiera sido de 4.000 votos, Vox habría alcanzado 21.700 y conseguido un diputado: el reparto sería uno para cada partido y PP-Vox conservaría sus dos escaños conjuntos. El ejemplo muestra que existen tramos en los que el PP pierde fuerza suficiente para ceder un diputado antes de que Vox reúna la necesaria para recogerlo. Importa cuánto voto cambia de candidatura y dónde lo hace.
Para interpretar esa evolución harán falta datos que vayan más allá de quién encabeza la clasificación: transferencias entre partidos, disposición a participar, aceptación de posibles pactos y estimaciones provinciales suficientemente sólidas. Una suma nacional estable puede esconder movimientos que se compensan; una ventaja creciente puede convivir con dificultades para formar Gobierno. La fortaleza de una candidatura también se mide por los apoyos que podría alcanzar y por las alianzas que le cierran el paso hacia ellos.
Fuentes:
- Sigma Dos, sondeos del 26 de octubre y 2 de noviembre de 2026:
https://www.sigmados.com/noticia?id=OUze2FxEIVfARtu3
https://sigmados.com/noticia?id=sa0OT7jgxEjay6E&lang=en
- Junta Electoral Central, resultados oficiales del Congreso de 2023, cuadro II, Cuenca:
https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2023-18907