El Gobierno —si es que se puede hablar de Gobierno de forma global en estos momentos— no supo reaccionar ante la “violación y ataque a la integridad territorial de España” que sufrió nuestro país, concentrada en Ceuta durante el 30 y 31 de julio, por parte de 80.000 personas que cruzaron la frontera por el espigón del Tarajal. A partir de ese dato, todo lo que ha ocurrido después se explica por el uso desmedido e interesado que ha hecho el Partido Popular para acabar con Pedro Sánchez y llevar al presidente a marcharse o a convocar elecciones anticipadas.