Se han convertido en la mayor amenaza para el presidente Sánchez, para el Gobierno,para el PSOE y para la izquierda en general. Forman la Triple A que, con todos los casos abiertas por presuntas corrupciones en los juzgados, desde los de Instrucción en la plaza de Castilla al Tribunal Supremo, pasando por la Audiencia Nacional, proporcionan más datos, más declaraciones, más documentos, más pen drive encriptados con los que alimentar sus acusaciones.