La portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de la capital lleva semanas demostrando que no tiene ningún deseo de ser la alcaldesa de Madrid. Obsesionada con Cataluña y con atacar a Pedro Sánchez y su gobierno se ha olvidado por completo de su papel. Tiene tan asumido que sus ambiciones están muy lejos de la plaza de Cibeles que ni siquiera ser preocupa de la “cortina” o del “telón” que ha colocado delante de su compañero de partido y aspirante a presidente de la Comunidad madrileña.