El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha dado inicio a la segunda fase de las obras de reparación de tres viaductos ubicados en la autovía A-1, específicamente en los términos municipales de Venturada y Cabanillas de la Sierra. Estas estructuras se encuentran en los puntos kilométricos 51,2, 53,8 y 54,8. La inversión destinada a esta fase asciende a 7,28 millones de euros, lo que eleva el total del proyecto a 10,6 millones de euros, IVA incluido.
Claves de la noticia
Ubicación crítica
Los viaductos son parte fundamental del acceso a Madrid, con más de 30.000 vehículos diarios.
Mantenimiento del tráfico
Se mantendrán abiertos tres carriles durante las obras para minimizar las afectaciones al tráfico.
Mejoras estructurales
Las obras incluyen impermeabilización y repavimentación, aumentando la durabilidad y seguridad de las estructuras.
Durante el desarrollo de estos trabajos, se garantizará que siempre haya tres carriles abiertos a la circulación en ambas direcciones. Para lograrlo, las obras se realizarán por fases; comenzando con el carril izquierdo en dirección a Madrid y luego avanzando hacia el derecho. Posteriormente, los trabajos se trasladarán a la calzada en dirección a Burgos siguiendo un proceso similar.
Afectaciones al tráfico y seguridad vial
Con el objetivo de reducir al máximo las interrupciones en el tráfico, solo se cortará un carril por vez. Esta estrategia permitirá habilitar un carril adicional en sentido contrario cuando sea necesario. Las mejoras que se llevarán a cabo abarcan desde la impermeabilización completa hasta la repavimentación de los tableros y la sustitución de los sistemas de contención por nuevos pretiles con altas prestaciones.
La primera fase de estas obras comenzó en 2024 e incluyó reparaciones significativas en vigas, pilas y estribos. Ahora, esta segunda fase busca completar una rehabilitación integral que no solo prolongue la vida útil de los viaductos, sino que también mejore notablemente la seguridad para todos los usuarios que transitan por esta importante vía.
Este proyecto es crucial dado que más de 30.000 vehículos utilizan diariamente este corredor, lo que subraya su relevancia tanto para el transporte local como para el acceso a Madrid. Las mejoras estructurales no solo beneficiarán a los conductores actuales sino que también asegurarán una infraestructura más resistente frente a factores climáticos adversos y al desgaste habitual del tráfico vehicular.