Los servicios de urgencias se convierten en sistemas centinela ante el impacto del cambio climático en la salud
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Los servicios de urgencias se convierten en sistemas centinela ante el impacto del cambio climático en la salud

martes 18 de agosto de 2026, 10:59h
España es el segundo país europeo con mayor mortalidad por calor, lo que ha aumentado la presión sobre los servicios de urgencias. Se destaca la necesidad de un enfoque integral "One Health" para abordar los riesgos sanitarios derivados del cambio climático y mejorar la preparación y respuesta ante crisis complejas.

España se encuentra entre los países europeos más afectados por el cambio climático, situándose como el segundo con mayor mortalidad atribuible al calor durante los veranos entre 2022 y 2024. Esta situación ha generado un aumento significativo en la presión sobre los servicios de urgencias y emergencias, que atienden de forma inmediata las consecuencias sanitarias derivadas de fenómenos climáticos extremos.

Claves de la noticia

Incremento de la mortalidad por calor

España es el segundo país europeo con mayor mortalidad atribuible al calor en los últimos veranos.

Servicios de urgencias como sistemas centinela

Los servicios de urgencias detectan tempranamente impactos del cambio climático en la salud.

Adopción del enfoque One Health

Se promueve una respuesta integral que coordina sanidad, salud pública, medio ambiente y veterinaria.

Impacto del cambio climático en la salud y los servicios de emergencias

Europa se está calentando al doble de la media mundial, y España experimenta un aumento del 75% en las horas anuales de exposición a temperaturas con riesgo para la salud en la última década. Este escenario ha provocado un incremento de patologías atendidas en urgencias, desde golpes de calor y descompensaciones cardiorrespiratorias hasta enfermedades transmitidas por vectores y trastornos mentales asociados a catástrofes naturales.

Beatriz Rodríguez, coordinadora del Grupo de Trabajo One Health de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), destaca que el cambio climático se ha convertido en un reto sanitario creciente y visible en la práctica clínica diaria. Además, subraya que los servicios de urgencias y emergencias no solo responden a la atención inmediata, sino que actúan como sistemas centinela capaces de identificar precozmente los impactos del cambio climático en la salud.

Nuevos riesgos y retos asistenciales

El cambio climático también está transformando la toxicología en urgencias, con una mayor exposición a contaminantes atmosféricos, la expansión de especies venenosas a nuevas áreas geográficas, un aumento de intoxicaciones relacionadas con fenómenos extremos y la aparición de nuevos riesgos ambientales. Estos factores obligan a revisar protocolos, reforzar la formación profesional y mejorar la vigilancia y capacidad de respuesta de los servicios de urgencias frente a amenazas cada vez más complejas y cambiantes.

Los profesionales de emergencias trabajan cada vez más en entornos de alto riesgo, como incendios forestales, inundaciones y olas de calor, que dificultan las labores de rescate y asistencia urgente. Además, factores como el incremento de la contaminación atmosférica, la prolongación de las temporadas de polen y la expansión de vectores transmisores de enfermedades están modificando la demanda asistencial y el perfil de los pacientes atendidos.

El medio acuático también sufre transformaciones profundas: el aumento de la temperatura del agua, sequías, alteraciones en corrientes marinas y la proliferación de medusas y microorganismos, junto con fenómenos extremos, están cambiando los riesgos asociados a playas, ríos y zonas de baño. En respuesta, se requiere una estrategia integral que combine prevención, formación específica y sistemas de vigilancia y alerta temprana para anticipar y responder eficazmente a estas amenazas emergentes.

One Health: una estrategia integral para enfrentar el cambio climático

El enfoque One Health, que integra la sanidad humana, la salud pública, el medio ambiente y la veterinaria, se presenta como una herramienta estratégica para fortalecer la vigilancia epidemiológica, anticipar riesgos derivados del cambio climático y mejorar la capacidad de respuesta ante crisis sanitarias complejas. Según SEMES, esta colaboración interdisciplinaria facilita la detección precoz de enfermedades transmitidas por vectores, la monitorización de riesgos ambientales y el diseño de estrategias preventivas que protejan tanto a la población como a los profesionales sanitarios.

Rodríguez concluye que la evidencia científica sobre el impacto del cambio climático en la salud ya no está en discusión, y que el verdadero desafío es la preparación. En este nuevo escenario, la vigilancia, prevención y capacidad de anticipación deben convertirse en pilares fundamentales de la práctica clínica diaria en urgencias. "Lo excepcional empieza a formar parte de la normalidad", afirma, subrayando la necesidad de sistemas sanitarios más resilientes, preparados y coordinados para afrontar los retos que plantea el cambio climático.

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