Jueves 02 de octubre de 2014
La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha dos programas pioneros en España para favorecer la reinserción de menores infractores, uno que enseña paternidad responsable y otro destinado a erradicar la violencia machista.
El consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, ha visitado el centro de menores José de las Heras, ubicado en el barrio de Carabanchel de Madrid, en el que a los programas habituales que se aplican a los menores infractores se añaden estos dos pioneros.
El centro cuenta con 17 plazas para varones que cumplen medidas judiciales en régimen abierto y semiabierto y, además de las instalaciones habituales de estos centros -habitaciones individuales y espacios comunes como talleres, jardines e instalaciones deportivas- cuenta con una sala de visitas infantil y un parque en los que se llevan a cabo los encuentros entre los menores infractores y sus hijos.
Se trata de espacios de vistosos colores con juguetes, en los que los internos pueden ver a sus hijos de manera más cómoda y agradable.
El programa sobre paternidad responsable incluye una Escuela de Padres en la que se enseñan conocimientos relacionados con la paternidad y se hace terapia individualizada con un psicólogo.
Por su parte, el programa para menores que han mostrado conductas violentas con su pareja incluye una intervención general, donde se aportan soluciones a las carencias educativas, otra psicológica y si es necesario psiquiátrica, y una tercera grupal para mejorar las habilidades de relación de los menores, la expresión de emociones o la canalización de la frustración.
Este programa cuenta con la supervisión y el asesoramiento de la Clínica Universitaria de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, que aporta la experiencia adquirida en otras instituciones.
Granados ha destacado que el programa de paternidad responsable se lleva a cabo en centros de chicas con buenos resultados y ahora se aplicará a los varones, y ha destacado que la escasa reincidencia de los menores infractores es aún más baja en los casos de violencia familiar, en los que sólo reincide el 1% de los jóvenes.
Uno de los seis jóvenes que actualmente están en el centro José de las Heras ha explicado a los periodistas que tras un año y medio cumpliendo medidas judiciales en otros centros éste le parece mejor porque "parece más una casa o un chalé" y además cuenta con unas instalaciones especiales para encontrase con su hija de siete meses.
"Es mejor porque es menos carcelero, menos cerrado", ha explicado, aunque ha matizado que "al final sigue siendo parecido (a los otros) porque estás encerrado".
Este joven, que llegó a Madrid desde Ecuador hace nueve años y está tramitando la nacionalidad española, terminará de cumplir medidas judiciales dentro de tres meses, cuando espera encontrar un trabajo de fontanero gracias a la formación que ha recibido en los talleres de los centros de menores y vivir con su pareja y su bebé.