05/05/2010.- Dicen algunos diputados del Congreso que ocupar un escaño por Madrid es “un verdadero chollo” pese a que cobran mil euros menos al mes que los denominados diputados ‘de provincias’. En concreto, un diputado de Madrid cobra, además del sueldo único de 3.126 euros mensuales, un suplemento de 870 euros al mes para los gastos de manutención, mientras que los de provincias se embolsan 1.823 euros extras -en ambos casos exentos de tributación- para poder sufragar la ‘doble vida’ que llevan y que les obliga a dormir en hoteles o, en el mejor de los casos, en un apartamento o piso de alquiler o propio, si es que lo tienen.
Pero no es por lo que cobran o dejan de cobrar, o por el ajetreo semanal de estar siempre haciendo y deshaciendo maletas por lo que algunos diputados ‘envidian’ a sus colegas de Madrid. Muchos de estos diputados creen que lograr entrar en la candidatura que encabeza el líder es todo un privilegio, sobre todo si van en los primeros puestos de la lista, por los que hay peleas porque así se aseguran el escaño en el Congreso.
Sin embargo, no todos ven colmadas las aspiraciones con las que entran, ni en el PP, que cuenta 18 escaños por Madrid, ni en el PSOE, que tiene 15. Al tratarse de grupos grandes, solo unos cuantos consiguen ocupar puestos importantes. Las tareas se reparten y solo hay un portavoz y un portavoz adjunto para cada Comisión parlamentaria, cargos que llevan aparejados unos jugosos complementos económicos. Los primeros cuentan en concepto de ‘gastos de representación’ con 1.162 euros y los segundos con 775, que suman a sus sueldos mensuales.
Pero el verdadero ‘chollo’ es poder ocupar una presidencia o vicepresidencia de Comisión, cargos que no dan ningún quebradero de cabeza y que, sin embargo, suponen 1.590 euros extras al mes y 1.162, respectivamente. Para los ex ministros y ex altos cargos, que suelen ser los que copan estos puestos, es como un ‘premio de consolación’ por haber salido a la fuerza del Gobierno. Pero a veces recaen sobre fichajes de ‘relumbrón’ como fue en su día Antonio Gutiérrez, ex secretario general de Comisiones Obreras, al que Zapatero alejó de IU para llevarle en su lista madrileña.
Gutiérrez, que seguramente aspiraba a algo más fuera del Congreso, se tuvo que ‘conformar’ con la presidencia de la Comisión de Economía. Su actividad parlamentaria no ha sido muy prolija a lo largo de estos años y es rarísimo verle haciendo declaraciones sobre la actualidad política. Ni siquiera por el 1º de mayo, manifestación a las que no asiste al estar absolutamente alejado de sus compañeros.
Durante estos años el ex dirigente sindicalista ha hecho muy buenas migas con la ex ministra de Educación, Mercedes Cabrera, - sobrina del ex presidente Calvo Sotelo- que todo apunta a que busca el momento más oportuno para dejar el escaño por Madrid, como han hecho otros ex ministro que fueron fichajes ‘estrella’ del líder del PSOE y que se han sentido luego abandonados o desaprovechados. Entre ellos, Pedro Solbes, que en las elecciones de 2008 sustituyó a Cabrera como número dos de la lista por Madrid de Zapatero y que acabó dando un portazo. O en el PP, Luis Pizarro, sin llegar más lejos.
Claro que no es de extrañar que Cabrera quiera hacer también ‘mutis por el foro’ porque su actividad en el Congreso se limita a ser vocal de la Comisión de Cultura y de la Mixta para la Unión Europea. Desde que dejó el ministerio no ha presentado ninguna iniciativa en la Cámara ni interviene jamás en los plenos. Sin embargo, tampoco expresa su malestar en público. Como muchos otros ‘ex’, la procesión la lleva por dentro.