RAFAEL G. PARRA

Cascos vuelve para irse a Asturias

Jueves 02 de octubre de 2014

22/04/2010.- Francisco Alvarez Cascos vuelve a la política. El prolífico ingeniero de minas asturiano que tiene seis hijos, cuatro con su primera mujer, y dos más con la explosiva cordobesa Gema Ruíz, que llegó a ganar un “Mira quien baila” , cuando lo emitía TVE, después de que el ex secretario general del PP la abandonara por María de la Hoz Porto –hija de un famoso crítico de cine comunista que le puso el nombre por eso de la Hoz y el Martillo-, se había alejado del partido y de la política tras la derrota de Rajoy en 2004, para dedicarse a sus negocios particulares. Superado su intento de convertirse en empresario ha decidido intentar convertirse en líder del PP asturiano y llegar a ser –al estilo de lo que hizo Fraga en Galicia cuando le echó José María Aznar- presidente de esa Comunidad.



Paco Cascos, como se le conoce familiarmente, fue el látigo que Aznar utilizó contra Felipe González en los últimos años de Gobierno socialista, pero cuando ganó las elecciones en 1996 y comenzó a hablar catalán en privado –para conseguir el apoyo de Pujol y poder gobernar en minoría- le sustituyó por hombres más centristas como Rodrigo Rato, Javier Arenas y el propio Mariano Rajoy. Cascos tuvo alguna pequeña veleidad de rebelarse contra tamaña injusticia, pero cuando Aznar ganó por amplia mayoría en 2000 decidió conformarse con el Ministerio de Fomento, justo cuando sus amoríos extramatrimoniales comenzaban a ser vox populi, especialmente con una joven cordobesa a la que conoció durante su campaña electoral.Con ella tuvo dos hijos, pero el matrimonio le duró esta vez menos que el tiempo en que estuvo en Fomento, cuatro años.

El ex ministro de Fomento fue prácticamente el único ex alto cargo del PP que salió públicamente a favor de Esperanza Aguirre cuando ésta intentó moverle la silla a Rajoy cuando perdió las elecciones de marzo de 2008, pero no se atrevió a dar el paso de volver a la política en ese momento. Desde entonces, Rajoy ha intentado segarle las ramas que aún le apoyan en Asturias para impedirle que se sume con sus huestes a la rebelión de Aguirre.

Cascos ha dicho que hay “una marea creciente de personas que piensan que conmigo podríamos ganar” las elecciones de mayo de 2011. Se trata, por ahora, de un globo sonda, que ha sido muy bien acogido por el alcalde de Oviedo y hombre fuerte del PP asturiano, Gabino de Lorenzo, y muy mal por la portavoz del PP gijonés, Pilar Fernández Pardo, que ha actuado como la mano de Rajoy contra los partidarios de Cascos.

En el otoño de 2009, tras ganar Pardo las elecciones internas del partido frente a los “casquistas”, limpió la sede de Gijón y tiró todos los papeles a un contenedor, entre ellos cartas y otros escritos de Alvarez Cascos que la denunció ante la Agencia Española de Protección de Datos.

Los socialistas asturianos, que gobiernan en la Comunidad con la ayuda de Izquierda Unida y en Gijón de la mano de la ex secretaria de Prisiones, Paz Fernández Felgueroso, se encuentran muy debilitados por la crisis económica y por la casi segura decisión de su líder histórico Vicente Alvarez Areces de no volver a presentarse. Esta circunstancia da muchas más posibilidades a Alvarez Cascos.

Un Congreso del PP, celebrado después de que Rajoy perdiera de nuevo las elecciones generales de 2012, en el que Aguirre y Cascos –convertido ya en presidente asturiano- unieran sus fuerzas podría convencer a muchos otros dirigentes de la derecha española que el año pasado, en el Congreso de Valencia, no se atrevieron a negarle su apoyo al líder actual del PP, que se había asegurado los votos de los principales barones regionales, Francisco Camps (Comunidad Valenciana), Javier Arenas (Andalucía ) y Alberto Núñez Feijóo (Galicia).



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