El testaferro de Correa, considerado el tercero en la trama investigada, Antoine Sánchez, manifiesta ante el juez Pedreira que no tiene dinero para satisfacer la fianza de 300.000 euros que se le impuso.
Jueves 02 de octubre de 2014
El magistrado que instruye la rama madrileña del caso Gürtel, Antonio Pedreira, ha fijado una fianza de 1,2 millones de euros para Pablo Crespo, la 'mano derecha' del cabecilla de la trama, Francisco Correa.
En un auto, el juez recuerda que Crespo, que actualmente se encuentra en la cárcel, podrá eludir la prisión si abona los 1,2 millones de euros que se le reclaman. En el caso de que deposite la fianza, el número dos de la red tendrá que acudir al tribunal los lunes y los viernes de cada semana y cuantas veces fuera llamado por el instructor del caso.
Este escrito coincide con la declaración ante Pedreira de Antoine Sánchez, el testaferro y primo de Correa. El imputado ha manifestado ante el magistrado que no tiene dinero para satisfacer la fianza de 300.000 euros que se le impuso en su día, después de rebajarse en 300.000 euros. El juez tendrá ahora un plazo de cinco días para contestar a esta petición.
El asesor de la 'red Gürtel', considerado el tercero en la trama investigada, afrontaba una fianza de 600.000 euros para eludir la cárcel por un delito de blanqueo y varios delitos de falsedad, pero no la puede abonar al tener bloqueadas sus cuentas bancarias desde que estalló la operación el 6 de febrero de 2009.
Según el sumario, Antoine participó en la estrategia de Correa para desvincular a éste de las sociedades gestionadas desde el despacho del ex vicepresidente de Repsol Ramón Blanco Balín.
El primo del 'cerebro' de la red era titular de un porcentaje de capital de las sociedades patrimoniales domiciliadas en España dividido en acciones y titular de las acciones al portador de las sociedades ubicadas en paraísos fiscales o territorios no cooperantes.
Antoine no sólo colaboraba voluntariamente con Correa para servirle de tapadera legal en su entramado empresarial, sino que mantenía una actividad paralela en Senegal, país en el que era residente.
Según las diligencias, una de las conversaciones que mantiene con su socio Gueye Tapha, estando éste en Dubai, es reveladora. En ella, Tapha le dice que ha podido ver lo que denominan "la mercancía", que califican de "demasiado" buena y de la que tienen "3 cajas, de 3 y medio".
Otra conversación desvela que también se dedica a la venta de "piedras de joyerías", de modo que el "material" del que hablan podrían ser gemas. En ella encarga a otra persona averiguar el precio en el mercado de Amberes, sede del Centro Mundial del Diamante, y concluye que puede costar "36.000 euros". El portador de las mismas cree que unas pueden costar 36.000 euros y otras 10.000, pero que queda pendiente de confirmación.
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