La bajada crediticia es consecuencia de la expectativa de que el Consistorio madrileño mantendrá unos niveles de endeudamiento "elevados" incompatibles con su mantenimiento en la categoría "AA'".
Jueves 02 de octubre de 2014
Standard & Poor's ha rebajado la calificación de riesgo a largo plazo del Ayuntamiento de Madrid de 'AA-' a 'A+', y el de corto plazo de 'A-1+' a 'A-1'.
Según explicó hoy la citada agencia en un comunicado, la bajada crediticia es consecuencia de la expectativa de que el Consistorio madrileño mantendrá unos niveles de endeudamiento "elevados" (en una horquilla entre el 155-170% de los ingresos corrientes en el período 2010-2012) incompatibles con su mantenimiento en la categoría 'AA'".
La bajada crediticia también tiene en cuenta las previsiones macroeconómicas "negativas" de Standar & Poor's para España (AA+/Negativo/A-1+), con un crecimiento "muy leve" del PIB nacional de aquí a 2012 (un promedio del 0.6% anual) que implicará, según esta agencia, un crecimiento "muy lento" de las principales figuras tributarias, y muy particularmente de las transferencias corrientes provenientes del Estado.
Este entorno negativo se traducirá en tasas de paro que, según cree Standar & Poors, aún crecerán "levemente" en 2010 sobre el nivel de cierre de 2009 (14.1%, el mayor nivel desde 1999), para después verse reducidos, "pero de manera muy leve", en 2011-2012, manteniendo un diferencial negativo importante con la UE27 y resto de ciudades comparables.
La calificación sigue reflejando, como aspectos positivos, una economía "rica y diversificada" y una "considerable flexibilidad" en los ingresos gracias a una presión fiscal por debajo del promedio nacional y a unos valores catastrales que quedan muy por debajo de los valores de mercado.
La calificación también tiene en cuenta el cambio positivo que se ha producido en 2009 en la trayectoria presupuestaria de la ciudad y la intención expresada en el Plan de Saneamiento 2009-2015 de mantener el equilibrio presupuestario en los próximos ejercicios.
Los resultados presupuestarios del año 2009, según esta agencia, han supuesto el primer superávit presupuestario desde el año 2001, siendo un ejercicio caracterizado por la introducción de la tasa por prestación de servicios de gestión de residuos urbanos sólidos, que explica, junto con el crecimiento estable del IBI, el grueso del crecimiento de los ingresos.
La fuerte mejora presupuestaria se debe también a un hecho contable no recurrente que se produjo en 2008 ligado a facturas comerciales que, junto a las medidas de austeridad introducidas en el presupuesto de 2009, explican la fuerte bajada en los gastos corrientes.
El presupuesto 2010 sufrirá del fuerte descenso de las transferencias corrientes provenientes de la Administración central, que no se verán compensadas por el los ingresos impositivos, de forma que el ahorro bruto volverá a niveles bajos (alrededor del 6% de los ingresos corrientes) después del atípico valor alcanzado en 2009.
Para 2010-2012, Standard & Poor's espera unos resultados presupuestarios en equilibrio en el contexto de un crecimiento muy lento de todos los ingresos excepto del IBI, que en 2012 debería aumentar sustancialmente debido a la revalorización catastral en curso.
La perspectiva, según la agencia, pasa de 'negativa' a 'estable'. "La perspectiva estable refleja nuestra previsión en el escenario base de unos resultados presupuestarios equilibrados de aquí a 2012 que van a permitir una estabilización de las ratios de deuda en los niveles de cierre 2009".
También refleja su valoración del cambio de estrategia financiera que se desprende del Plan de Saneamiento, que pretende mantener el proceso de consolidación fiscal iniciado en 2009 hasta 2015.