13/04/2010.- Cuando se termina de escribir este artículo, el FMI aún no ha acabado de decidir qué cantidad es la que aportará si Grecia decide finalmente utilizar los fondos que, según lo acordado el domingo 11 de este mes, pone a su disposición el Fondo y los paises del Euro. Este retraso, sin embargo, no suscita preocupación alguna. Lo que sí ha hecho el FMI es constituir un fondo de reserva de más de 500.000 dólares por lo que pudiera pasar.
Más pronto que tarde, Grecia utilizará los créditos puestos a su disposición pero, en el peor de los escenarios, dentro de un par de años, podríamos estar en las mismas, con algún otro país en situación similar y en presencia de gran conflictividad social. Las draconianas medidas internas que ha puesto en marcha en Gobierno griego (porque el Ejecutivo heleno las considera necesarias incluso si no se las hubiera exigido Europa) pueden convertir la sociedad griega en un polvorín. Pero es que el cumplimiento de los duros planes de estabilidad a que vienen obligados otros paises -como España- puede llevarnos, en lo social, por caminos parecidos. Solo puede salvarnos de todo eso -parecen decirnos los acontecimientos- que la economía global repunte, lo que hoy por hoy, es poco menos que pedir que se nos aparezca la Virgen. Pero puede pasar. Debe pasar.
Asistimos a una especie de gran farsa, en el sentido más noble del término. Es decir, las dificultades objetivas subsisten, pero la concrección de las medidas de ayuda a Grecia, ha hecho que esa cosa sacrosanta y evanescente, temida y poderosa, no sujeta a plebiscito alguno, que llamamos "los mercados" se hayan calmado. Eso es lo que nos dicen los analistas de la cosa cuando observan la apreciación inmediata del euro y el alza de las Bolsas, incluida la griega. O sea, basta con amagar con fundamento, y las aguas se serenan. Por ahora.
Uno, que no sabe nada de economía, no puede por menos que tener una sensación extraña: hablan "los mercados" y tiembla el misterio, esto es, los estados soberanos pierden el culo y los ciudados nos apretamos el cinturón nos guste o no. Es raro, raro.
Por lo demás, como una especie de excrecencia, siempre hay quien está dispuesto a intentar sacar partido de la desgracia. En esta historia cada cual pone lo que le corresponde; más quienes más pueden (no quienes más tienen) Y a España nos toca nuestra parte alícuota. Y todos a costa de incrementar la deuda de sus respectivos países. ¿O alguien cree que Alemania o Francia o Italia van a sacar los fondos para los creditos a Grecia de debajo del colchón de Merkel, Sarcozy o Berlusconi?
Pues claro que nuestro endeudamiento lo pagaremos todos los españoles, como los alemanes, los franceses o los italianos el suyo. Por cierto, en ese juego de contarnos lo que nos toca a cada uno (80 euros) no se si han reparado que hay ciudadanos de menos posibles a los que les va a costar más (porque son menos); por ejemplo a los eslovenos la broma les sale a 145 euros por habitante. No es un consuelo, claro, pero completa la explicación. Claro que por aquí no estamos para préstamos pero ¿qué tendría que haber hecho España? ¿Romper la unanimidad de los paises del euro, descolgarse y decir que no podemos con lo que nos toca? ¿Se imaginan lo que habrían hecho "los mercados" con nosotros y con la Eurozona?