CULTURA

Llega al María Guerrero una versión cómica y musical de "El Avaro" de Moliére

7/4/2010.- Con Juan Luis Galiardo, como Harpagón, a la cabeza de un elenco de catorce personajes, esta versión pretende motivar, sobre todo, a un público joven e inexperto como espectador teatral.

Jueves 02 de octubre de 2014
"El avaro", de Moliére, una obra que lleva cuatro siglos representándose, llega al Teatro María Guerrero de Madrid el 8 de abril en una versión realizada por el director argentino Jorge Lavelli, "muy viva, muy musical y tan actual", explica, "como lo es el dinero, el poder o el capitalismo".

Con Juan Luis Galiardo, como Harpagón, a la cabeza de un elenco de catorce personajes, esta versión pretende motivar, sobre todo, a un público joven e inexperto como espectador teatral, de 12 a 18 años, puntualiza el actor, porque además de una nueva visión del clásico, este "avaro" tiene también un fin pedagógico.

"Es que hoy poder, dinero y capitalismo está todo confundido, todos los gremios, todas las ofertas, y los políticos -reflexiona Galiardo- deberían ir al psiquiatra, porque las consignas que envían son de tal toxicidad que no se identifica dónde está la ideología".

Por ello, este montaje, que ya ha sido estrenado en Mérida y comienza una larga gira de tres años en Madrid, añade un proyecto cultural y didáctico que facilitará a los adolescentes la discusión posterior de las cuestiones que aporta "El Avaro".

De ahí, apunta Lavelli, su extrema actualidad: "El avaro", que es la radiografía del capitalismo, puede ser interpretada de muchas formas diferentes: "hace cuatro siglos que se hace -recuerda el director franco-argentino, de 78 años- y a menudo aparecen versiones dramáticas, por no decir trágicas, que huyen del humor de Moliére".

No es este el caso, porque aquí hasta una retahíla de insultos tiene su musicalidad -"cuantas más sílabas, más gordo es el insulto", añade Galiardo-, y las repeticiones de que se vale Moliére "terminan por ser de una eficacia extraordinaria desde el punto de vista cómico", explica Lavelli.

Así, el autor, "podía haber hecho una tragedia o un melodrama, pero eligió terminarlo de una manera artificial y un tanto poética donde al final las cosas se recomponen".

Lavelli da algunas pistas más de su montaje: hay espejos que no reflejan gran cosa, paredes con muchas flores, puertas que se abren -sobre todo, por lo que se puede espiar a su través-, caras maquilladas totalmente de blanco que motivan al actor y abren la imaginación del espectador, y la música:

"La música -obra del polaco Zygmunt Krauze- tiene que responder a las exigencias dramatúrgicas y en este caso yo quería una melodía que fuera casi una frase sobre el amor y el dinero, como una copla".

Galiardo, que también produce la obra, ha dedicado casi dos años a hacer realidad esta obsesión que le ha permitido ahorrar en psiquiatras, ha comentado entre risas el actor, y lo ha hecho gracias a que el año pasado coincidió con Lavelli en "Edipo Rey" y le propuso el proyecto.

"El Avaro", adaptada por el propio Lavelli y por José Ramón Fernández, es "sin duda" una comedia, y muy recomendable para elegir frente al "partido del siglo", bromea Galiardo, en referencia al estreno casi simultáneo con el encuentro Real Madrid-Barcelona del próximo sábado.

El actor ha recordado que su debut fue precisamente en el María Guerrero -en 1962- y ha asegurado que este Harpagón es "una oportunidad de despedirme con una cierta dignidad", después de tantos años de "huida hacia adelante".

Reitera su intención de hacer "mil representaciones", tanto en España como por el resto del mundo y que su personaje -que le ha costado "dolor" componer, porque ha tenido que aparcar todo lo superfluo- es "un enfermo" que solo se doblega ante el poder y los halagos, un hombre que, visto de cerca, sólo motiva "darle un tiro".

La obra estará en Madrid hasta el 23 de mayo.

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