CULTURA

Rojas & Rodríguez estrena su nuevo espectáculo "Cambio de tercio" en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid

18/2/2010.- Los directores del Nuevo Ballet Español han decidido recuperar la estética sesentera del flamenco, la que "sólo se ve" en "Cine de Barrio", para ser "originalmente tradicionales".

Jueves 02 de octubre de 2014
Llevan catorce años siendo "la china en el zapato" de los puristas y con su nuevo espectáculo, "Cambio de Tercio", esperan ser aún más "molestos" porque Rojas & Rodríguez han decidido recuperar la estética sesentera del flamenco, la que "sólo se ve" en "Cine de Barrio", para ser "originalmente tradicionales".

Carlos Rodríguez y Ángel Rojas, los directores del Nuevo Ballet Español, llegan crecidos a Madrid porque han puesto, como ellos dicen en una entrevista con EFE, Londres "boca abajo", es decir, que en los cuatro días que han actuado allí en el Flamenco Festival han tenido 6.500 espectadores "entregados" a su "Cambio de Tercio".

Mañana lo estrenarán en Madrid, en el Teatro Apolo, con la seguridad de que entusiasmará porque es "lo mejor" que han hecho nunca y lo harán acompañados de colaboradores de "lujo" en la coreografía como Rocío Molina, Rafael Campallo y Manuel Liñán.

Los artistas, "dos creadores urbanos que investigan", han decidido recuperar la tradición "con un lenguaje nuevo", poner de moda lo "retro" porque eso es ahora "lo moderno", "ser originales yendo al origen", y fijarse, por ejemplo, en las "bailaoras de traje corto o las vueltas de lunares en los pantalones de ellos".

El guión se articula en torno a diez palos, de sevillanas a fandangos pasando por bulerías o seguidillas, en los que los bailarines "cambian" con una estética que en la actualidad "sólo se ve" en el programa de TVE "Cine de Barrio", en el que se recuperan películas protagonizadas por Marisol o Antonio el Bailarín.

Era, recuerdan, la época del "esplendor" del flamenco, cuando los artistas eran "reyes" en Hollywood y la fantasía, "aunque suene raro", reinaba en el vestuario.

Dicen que en "Cambio de Tercio" es todo "muy simple" y a la vez de una gran complejidad porque, entre otros retos, hay que ecualizar el sonido de cada músico individualmente porque forma parte de la coreografía y se mueven con ellos por el escenario.

Los "puristas", de los que no quieren decir el nombre pero que están tanto entre los artistas como entre los críticos, han puesto "muchas pegas" a sus espectáculos anteriores -de "Romeo y Julieta" a "Sangre"- pero ellos insisten en que no son "unos intrusos", sino "gente" que no ha querido quedarse "sólo en una habitación de la casa, sino conocer todas".

Pero ellos, advierten, no se dejan "amedrentar" por los "puristas" porque tienen claro que "no sólo vale" lo que se hacía hace cien años.

Rojas & Rodríguez, que pasan "el 70% del año" actuando fuera de España, "deconstruyen", como si de cocineros se tratara, los ingredientes del flamenco para hallar sus propias recetas pero siempre desde el conocimiento y estudio respetuoso de la técnica, "porque eso es lo que da la seguridad en el escenario".

Entre sus maestros quieren recordar, sobre todo, a José Antonio, el director del Ballet Nacional de España, "un señor y un amigo", y olvidar a quienes se quedan anclados en lo "de toda la vida" y en el "divismo", muy común, aseguran, en el mundo del baile.

"Hemos dado en nuestra carrera muchas notas discordantes pero esta es la más transgresora, la que más va a llamar la atención, sin dudarlo, y, además, el mejor espectáculo que hemos hecho nunca", afirman aunque reconocen que han llegado a ello "gotita a gotita", ganando confianza y avanzando en el riesgo.

"Si hubiéramos hecho esto mismo hace ocho años la hubiéramos cagado, eso es seguro", reconocen riéndose los bailaores, que estarán en el Apolo hasta el día 14 de marzo para proseguir luego con su gira internacional.

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