29/1/2010.- El Mallorca puso contra las cuerdas a los azulones y estuvo a punto de remontar una eliminatoria que tenía muy cuesta arriba tras imponerse por 0-1.
Jueves 02 de octubre de 2014
El Getafe alcanzó su tercera semifinal de Copa del Rey en los últimos cuatro años a costa del Mallorca, que puso contra las cuerdas a su rival y estuvo a punto de remontar una eliminatoria que tenía muy cuesta arriba (0-1).
Con el 1-2 del partido de ida, Míchel no sacó desde el principio a los mejores jugadores de su equipo. Pedro León, Manu del Moral, Roberto Soldado y Javier Casquero calentaron el banquillo durante todo el primer periodo.
Con la base del equipo madrileño fuera de juego, el Getafe perdió el sentido táctico en muchas de las fases del choque. Sólo el ghanés Derek Boateng parecía entonado. Y eso que tenía a Borja Valero y a Mario, en muy buena forma, incordiando constantemente.
Fue ese guión el que convirtió un encuentro de vuelta, que a priori podía ser un paseo para el Getafe, en una película de miedo. Pese a que nadie tenía el poder absoluto sobre el juego, el Mallorca creaba mucha inquietud en las filas de la escuadra de Míchel.
De hecho, excepto un mano a mano que desperdició el uruguayo Juan Albín y algún que otro contraataque el Getafe no hizo más en los primeros 45 minutos. Las grandes ocasiones fueron para los hombres de Gregorio Manzano.
El primer aviso llegó desde el punto de penalti. El uruguayo Gonzalo "Chori" Castro lo provocó después de una jugada excepcional en la que fue zancadilleado por Rafa dentro del área. Sin embargo, el portero argentino Óscar Ustari, adivinó el disparo de Aritz Aduriz, que desperdició su primera ocasión
No mucho después, en el minuto llamado psicológico, de nuevo los dos jugadores se convirtieron en protagonistas. Ustari, acostumbrado casi siempre a mostrar una doble cara, enseñó la mala. En un córner sacado por Mario, salió a recoger uvas y Aduriz remató de cabeza el balón a la red. Se llegaba al descanso.
En la reanudación, Míchel vio las orejas al lobo y tardó quince minutos en sacar al terreno de juego a Javier Casquero y a Pedro León. Los sacrificados, Pedro Ríos y Daniel Parejo, cumplieron un papel diferente sobe el campo. El primero, pasó inadvertido. Sin embargo, Parejo, estaba siendo el más potable hasta ese momento.
Con ambos sobre el campo, el Getafe no mejoró. Curiosamente, el Mallorca, que necesitaba marcar para pasar la eliminatoria, se encerró en su parcela de juego y comenzó a tirar contragolpes peligrosísimos. En uno de ellos, Rubén, solo dentro del área pequeña, mandó un cabezazo a la grada.
Esa dinámica no favorecía el Getafe. Necesitaba algo que parase la ofensiva. Y José Carlos Nunes se aplicó en ayudar a su rival. Lo hizo con una falta demasiado agresiva sobre Casquero. En la siguiente jugada, el talaverano devolvió la tarascada del jugador del Mallorca. Con el lío montado, el choque se volvió engorroso y algo agresivo. Y eso, a quince minutos para el final, ayudó al Getafe, que se enrabietó y por lo menos no cedió tanto terreno.
El tiempo pasaba ante la desesperación del Mallorca. Incluso, en su afán por marcar, pudo recibir un gol de Pedro León, que casi mata la eliminatoria en el descuento. Al final, el club balear mereció algo más en el segundo partido. En el computo de la eliminatoria, el Getafe ganó a los puntos, pero jugó con fuego y casi se quema.
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