Jueves 02 de octubre de 2014
Trinidad Jiménez, la ministra de Sanidad es, a juicio de los responsables de la revista Mas y de los del diario digital “hermano”, diariocrítico, el miembro del Gobierno que con mayor eficacia ha cumplido su cometido en este año 2009 que se nos va. Su gestión relacionada con la epidemia –pandemia- de la gripe A ha sido altamente valorada en el seno de la Organización Mundial de la Salud y también en ámbitos sanitarios españoles, donde se admite que Jiménez ha hecho “un buen acuerdo global” con la oposición, que ha logrado atajar histerismos en relación con la enfermedad y que ha ofrecido la sensación de que el Ejecutivo controlaba en todo momento la situación. Hasta el punto de que han sobrado cientos de miles de vacunas porque la ciudadanía no se consideraba en peligro.
Lejos de alharacas y personalismos, Trinidad Jiménez ha aguantado a pie firme los furores de la aprensión colectiva –cierto es que España ha reaccionado con notable madurez, en su conjunto, ante el problema-, no ha escatimado la verdad ni se ha ocultado a la hora de dar explicaciones.
Trinidad Jiménez, que mantuvo una trayectoria algo errática como jefa de los socialistas en el Ayuntamiento de Madrid y ejerció luego una labor algo descolorida al frente de la Secretaría de Estado para Iberoamérica, ha remontado el vuelo al frente de un Ministerio siempre arriesgado. Este galardón es, nos parece, plenamente merecido.
Como hubiese sido también muy merecido para Gaspar Llamazares, a juicio de todos los consultados por este periódico, sean del color que sean, un político de trayectoria seria, que ha sabido dar un paso atrás cuando convenía a los intereses de su coalición y que jamás ha arriado la bandera de sus convicciones en aras de las conveniencias o del oportunismo. Quede el accésit de la excelencia para Llamazares como un homenaje a una figura que probablemente desaparecerá de la primera línea de la actividad política, pero que ha sido un ejemplo de honradez y de coherencia, sean cuales sean las discrepancias que con él se hayan tenido o se tengan.