Jueves 02 de octubre de 2014
Según el informe de Amadeus España y ACAV, la reducción del gasto, la escasa inversión en publicidad y el aumento de promociones, descuentos y ofertas son las soluciones de las agencias para la caída de clientes.
Las agencias de viajes se han hecho eco de una reducción de los ingresos por la poca demanda de los clientes que parecen optar por eliminar los gastos que no sean exclusivamente necesarios, lo que ha conllevado no solo la reducción de la facturación, sino también el cierre de un importante número de oficinas que no han podido aguantar la situación económica actual y no han obtenido unos ingresos mínimos que cubran los gastos.
Para el 97% de las agencias españolas, la crisis le ha afectado de manera importante y los clientes buscan más promociones y ofertas, optando por destinos más económicos y disminuyendo el número de viajes al año o la duración de éstos, pero esta disminución se entiende como algo temporal ya que “no se espera un cambio de rumbo en el comportamiento del consumidor, porque el viaje ya ha entrado a formar parte de la cultura del ocio para el español medio, y continuará siéndolo cuando la crisis remita”, explica Paul de Villiers, director general de Amadeus España.
Según el estudio de Amadeus España y ACAV, el 55% de las agencias han adoptado ya alguna medida para intentar incrementar los ingresos. Las más recurrentes son ofrecer promociones y descuentos, facilitar la financiación en la compra y ampliar la oferta de productos, también el cuidar el trato al cliente, la entrega de regalos promocionales, la especialización en destinos y mejora de la atención post venta. Otra de las soluciones son la reducción de los gastos ordinarios (agua, luz, teléfono), disminución de la inversión publicitaria y del número de empleados.
Cabe destacar la consideración que las agencias tienen de Internet como principal competidor, lo que es un error cuando este medio puede ser utilizado como único canal de venta o canal complementario.
En el tema de los cargos de gestión, los gastos se cobran como una forma de compensar la comisión que ya no tienen del proveedor pero es una línea de ingresos a cambio del asesoramiento. En el apartado de formación, más de la mitad indica que sus empelados han recibido cursos específicos del sector turístico.