Jueves 02 de octubre de 2014
Las pruebas físicas son más duras para los hombres pudiéndo verse mermada la seguridad "real".
La Guardia Civil ha convocado cuarenta plazas para cubrir el servicio de seguridad de la Casa de Su Majestad el Rey. A los aspirantes se les exigen cualificados requisitos para poder pasar a formar parte del dispositivo de escolta que rodea a la Familia Real.
Para acceder a estas plazas se valorarán el nivel de idiomas, los conocimientos de informática, electrónica y los cursos de especialización de la Guardia Civil, Fuerzas Armadas y civiles relacionados con el servicio a prestar: protección de personas, tiro, defensa personal, conducción, etc.
Se hará una primera selección de aspirantes y se les convocará a una fase previa, que constará de pruebas psicotécnicas, una entrevista personal y varias pruebas físicas.
Y aquí está la posible polémica. Entre las pruebas que tienen que superar los aspirantes se aprecia, como suele ser habitual, diferentes marcas para hombres y mujeres. Siendo obvia la diferencia física entre ambos géneros, la duda que asalta es si a los hombres se les exige un segundo más de reacción ¿puede eso marcar la diferencia en un ataque real a los monarcas? No es que las féminas no se enfrenten a unas marcas también titánicas, pero dada la etiqueta “igualitaria” de la que hace gala el Ejecutivo, quizás debería abogar sobre una igualación de los requisitos, a favor de la seguridad de la casa real, y s in importar el género del aspirante… o aspirante.