CULTURA

La artista mexicana Hisae Ikenaga irrumpe en La Casa Encendida con su proyecto "Encontrados".

30/10/2009.- Trabaja "con objetos cotidianos" siguiendo la escuela del artista francés Duchamp por lo que observa los objetos y de ahí, afirmó, "surgen ideas o te hacen pensar en otras posibilidades de uso".

Jueves 02 de octubre de 2014
Con una gran persiana enrollable y de plástico blanco a modo de puente colgante que atraviesa el patio de La Casa Encendida, en Madrid, la artista mexicana Hisae Ikenaga irrumpe en el edificio con su proyecto "Encontrados".

Según dijo en una entrevista con Efe, en esa obra titulada "Puente-persiana", lo que le interesa "es darle la vuelta a las cosas", al igual que en "Puerta de puertas" y la serie de "cinco carteles informativos", piezas que La Casa Encendida -en su programa "Intervenciones"- acoge hasta el próximo 29 de noviembre.

De padre japonés, Ikenaga vive en Madrid "desde hace cinco años" y se siente "mexicana cien por cien".

Una mezcla que permite entender el hecho de que le guste lanzar un mensaje "irónico" y "una reflexión de lo absurdo" que le parecen las cosas porque "no existen muchas normas".

De ahí que su pieza "Persiana-puente" suponga "jugar con dos elementos" y "unir esos dos objetos distintos en uno solo" para formar esa escultura que cruza el patio, ya que como ella indicó: "el mismo mecanismo de una persiana te remite al mecanismo que hay en los puentes colgantes".

Hisae Ikenaga (México D.F., 1977) trabaja "con objetos encontrados, cotidianos" siguiendo la escuela del artista dadaísta francés Marcel Duchamp por lo que observa los objetos y de ahí, afirmó, "surgen ideas o te hacen pensar en otras posibilidades de uso y de significado de los objetos" en sí.

De esta manera su instalación "Puerta de puertas" -de su serie "Malformaciones de fábricas" que muestra objetos como si "saliesen de fábrica con malformaciones congénitas"- ha sido creada entre lo lúdico y el misterio con "tres puertas" iguales y colocadas una detrás de otra en una planta de La Casa Encendida.

De ahí que Ikenaga revelase el misterio de esa obra: "vas abriendo una puerta y después otra hasta que abres la otra (la tercera) y puedes entrar en el sitio de trabajo".

Asimismo, la artista, copiando la línea estética que sigue La Casa Encendida en sus carteles emplazados en el exterior de salas y aulas, ha pegado en las paredes "cinco letreros verdes" con mensajes "manipulados" por ella y "no se entiende bien lo que dicen" en "cinco localizaciones" del edificio.

El sentido del humor y, ante todo, la sorpresa se hallan en esta intervención ya que los letreros "no son para confundir a la gente" a pesar de que "no tienen mucho que ver con el sitio" y que, además, "no sabes muy bien ¿para qué están ahí?" colocados, explicó la artista.

En este sentido, la influencia de Marcel Duchamp en su método está, según reflexionó en voz alta, en la manera en la que se "cuestiona el significado, el referente y la imagen con el objeto".

En la muestra "Encontrados" de La Casa Encendida, las tres piezas son "muy específicas", es decir, que han sido creadas como instalaciones "site-specifics", para lugares concretos y "no podrían funcionar en otros sitios".

Además de su obra en La Casa Encendida, Ikenaga expone "Se puede medir el tiempo en kilogramos", de su proyecto "Sistema Métrico Campo de Fútbol", en la feria ESTAMPA 09 de Madrid abierta desde ayer y hasta el próximo 1 de noviembre y en la galería madrileña Formato Cómodo con "Sistema métrico/Malformaciones".

Ikenaga, que estudió en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda", de Ciudad de México, y realizó postgrados en universidades de Kyoto (Japón), y Madrid y Barcelona, dijo que su apuesta de artista emergente en la capital española "es sólo dedicarse a esto" porque, agregó, "se necesita mucho tiempo para hacer los proyectos".

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