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Chaves ha colocado a Griñán y se ha llevado a Madrid a Zarrías para evitar una lucha de poder con Pizarro

Jueves 02 de octubre de 2014
José Antonio Griñán no es un líder claro, es más bien un técnico que se ha convertido en sucesor del presidente socialista contra todo pronóstico y por encima de otros candidatos, como Mar Moreno o Magdalena Álvarez

Chaves no podía dejar solos a Luís Pizarro y a Gaspar Zarrías en Andalucía. Aquí está una de las claves de los movimientos de fichas en los socialistas andaluces. Chaves quería irse a Madrid para garantizar un “cambio tranquilo” y su lenta retirada y temía los enfrentamientos de sus dos pesos pesados, que representan a dos sectores cada vez más diferenciados en el PSOE andaluz .

Con el nombramiento del segundo como subsecretario de su Ministerio, Chaves lo ha “degradado”. Decididamente el político al que Javier Arenas calificó como “el perejil de todas las salsas” ha salido perdiendo en esta importante remodelación. De todo poderoso Vicepresidente primero de la Junta a simplemente subsecretario de un Ministerio con clara vocación personalista.

Pero Zarrias dispone de información, influencias y contactos suficientes como para renacer de sus cenizas y volver. Al tiempo. Caso contrario de lo que ocurre con su protegida María de Mar Moreno, nombrada por Zapatero hace meses secretaria de Política Institucional y Autonómica del PSOE, que, aunque tendrá que trabajar estrechamente con Chaves en Madrid, con estos cambios aparece como definitivamente desbancada de la posibilidad de ser candidata a la presidencia de Andalucía.

Y es que lo de José Antonio Griñán no está claro del todo. Si bien ha sido aupado en la remodelación, sus primeras palabras, tras el “placet” del comité director del PSOE andaluz a su cargo de Presidente de la Junta, fueron un llamamiento a sus compañeros para “no dejarse llevar por la estrategia de desmoralización del enemigo”, en una clara alusión a la cada vez más previsible caída electoral de su partido en las próximas elecciones al Parlamento Europeo.

Griñán no quiere aparentar ser un líder de transición, pero es que realmente no es ningún líder. Para apoyar su mandato y ese liderazgo en las propias filas de PSOE esta Luís Pizarro, un trabajador y disciplinado militante, ex senador y actualmente diputado autonómico, que durante años se han encargado de la secretaria de organización del PSOE andaluz y de mantener el orden interior. Pizarro, hombre afable pero tenaz y seguro, perteneciente al muy influyente “Clan de Alcalá” – al que pertenecía el fallecido Alfonso Perales y la localidad gaditana de donde es oriunda la ministra Bibiana Aido- siempre fue el hombre fuerte de Chaves y todo apunta a que será el vicepresidente de Griñan.

Queda por desvelar cómo se llevará con Magdalena Álvarez, que si bien va como tercera en las listas del PSOE a Europa, no pierde de vista sus opciones como aspirante a una futura presidencia de una Caja Única de Andalucía y quién sabe, incluso a ser la número uno que los socialistas andaluces necesitan para los próximos comicios.