CAPITAL

Gallardón y Sebastián aparcan su enfrentamiento político en la presentación de "la catedral de las nuevas tecnologías"

14/04/2009.-El futuro centro se construirá en la gigantesca y abandona nave de la antigua fábrica de ascensores de Boetticher y Navarro en Villaverde, cubierta de grafiti, con paredes quemadas y sin cristales

Jueves 02 de octubre de 2014
A Catedral de las Nuevas Tecnologías que el Ayuntamiento de Madrid construirá en los próximos dos años con un préstamo de 34 millones de euros a interés cero del Plan Avanza estatal ha reunido hoy de nuevo al alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, y al ministro de Industria, Miguel Sebastián.

La gigantesca y abandona nave de la antigua fábrica de ascensores de Boetticher y Navarro en Villaverde, cubierta todavía de grafiti, con algunas paredes quemadas y sin cristales, ha sido el escenario del primer acto protagonizado conjuntamente por Sebastián y Ruiz-Gallardón desde que ambos fueron rivales en las elecciones municipales de mayo de 2007.

Después de protagonizar uno de los momentos más polémicos de aquella campaña, cuando el candidato socialista sacó a relucir en un debate televisado la vida privada del alcalde, Ruiz-Gallardón y Sebastián nunca polemizaron en el Ayuntamiento porque el actual ministro renunció a recoger su acta como concejal tras la derrota, y sólo han coincidido en un puñado de actos, siempre presididos por el Rey.

Casi dos años después de la campaña electoral, Ruiz-Gallardón y Sebastián se han saludado hoy con un fuerte apretón de manos -frío para algunos, correcto para la mayoría e incluso cordial para los menos- y se han dedicado agradecimientos públicos mutuos por su apoyo a este proyecto.

En unas breves declaraciones a los periodistas mientras abandonaba la vieja nave industrial, Sebastián reflexionaba así sobre todo esto: "olvidada una campaña muy dura por las dos partes, ahora lo que hay que hacer es trabajar juntos para salir de la crisis; eso es lo que intentamos todos, por lo menos algunos".

A la situación económica "muy difícil" se había referido también el ministro durante su intervención en el acto para asegurar que hoy había sido "un día frío -"a pesar de las apelaciones a la 'Catedral' creo que del catarro no nos va a librar ni Dios", bromeó- pero que ya anticipa la primavera y el final de la crisis".

A su juicio, la financiación estatal para este proyecto del Ayuntamiento demuestra que "para el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero esta apuesta por las nuevas tecnologías siempre ha estado entre sus prioridades".

La llamada "catedral", en recuerdo del nombre que le dieron los trabajadores de Boetticher por su aspecto monumental de basílica, será el centro de un complejo que tendrá una edificabilidad de 15.000 metros cuadros, más otros 8.000 de nuevos espacios públicos urbanizados.

La nave, de 140 metros de largo, albergará una vez rehabilitada -para lo que se emplearán 24 millones de euros- un Centro de Interpretación de las Nuevas Tecnologías, en torno al cual habrá un Centro de Alto Rendimiento para la innovación de las pymes y una zona de congresos con un auditorio para mil personas.

Todo esto, que será realidad en 2011, no hubiera sido posible ahora, como ha reconocido el alcalde, sin el préstamo sin intereses y a 15 años que la Catedral de las Nuevas Tecnologías ha recibido del Plan Avanza de Industria.

La presentación definitiva de este proyecto, cuyas obras comenzarán en breve, ha reunido también a los agentes sociales.

El secretario general de CC.OO. de Madrid, Javier López, ha recordado que hoy es el aniversario de la II República, ha citado a Francisco Largo Caballero -entre las quejas de algunos particulares que asistían al acto- y ha proclamado que "las nuevas tecnologías tienen que ser algo más que poder apretar un botón y enviar cuantiosos fondos económicos a un paraíso fiscal".

Su homólogo de UGT de Madrid, José Ricardo Martínez, ha recordado que en 1992, cuando quebró Boetticher y Navarro, también había crisis económica, y ha celebrado que en este caso no se ha producido "competencia entre administraciones", puesto que eso "no cabe" en momentos como éste.

El presidente de la patronal madrileña CEIM, Arturo Fernández, ha opinado que el uso de las nuevas tecnologías ya no es una "opción" sino una "necesidad" para las empresas, mientras el escritor y divulgador científico Eduardo Punset ha señalado que en jornadas como la de hoy, cuando "políticos, empresarios y científicos se comunican, la sociedad da un gran paso adelante".

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