6/4/2009.- El equipo Asobal de Alcobendas completó un buen partido ante uno de los grandes pesos pesados de la Liga pero no logra salir de los puestos de descenso.
Jueves 02 de octubre de 2014
Hay muchos modos de perder un partido. Alcobendas puso en escena ante el FC Barcelona uno irreprochable: peleó cada balón del partido, en ningún momento bajó los brazos, alternó rachas de muy buen balonmano, y demostró que quiere quedarse en la máxima categoría del balonmano español.
En la primera parte del encuentro que le enfrentaba a todo un FC Barcelona Borges en la jornada 22 de la Liga SabadellAtlántico Asobal, los hombres de Rafa Guijosa rozaron el partido perfecto. El equipo alcobendense alternó la defensa 5-1 (con Nyokas de avanzado y Tremps y De la Rubia en los penúltimos) con la 6-0, desconcertó a un Barça que no se encontraba cómodo, y le sorprendió completamente en ataque, donde martilleaba la portería de Kasper con lanzamientos sorpresivos del propio De la Rubia, de un gran Damir Djukic, y con balones dentro que caían siempre en las manos adhesivas de Víctor Tremps.
El momento álgido para los locales llegó en el minuto 16 de juego, cuando vencían en el marcador 12-8 y daba señales de querer pelear en serio los puntos. La fotografía del encuentro entonces, con las voces de los 2.100 espectadores que llenaban de espíritu hoy el Amaya Valdemoro, mereció la pena.
Aunque fue efímera la cosa. Porque poco a poco el nuevo Barça de Xavi Pascual se fue desperezando, fue entrando el juego, y sin hacer mucho ruido logró darle la vuelta al marcador y marcharse al vestuario en el descanso con un 17-19 a favor. Suficiente para tomar impulso, para meterse en el partido, y para apretar a Alcobendas en la reanudación rompiendo definitivamente el encuentro: al minuto 40 el electrónico ya delataba un 19-25 y, en el 45, un 19-29. Desde ahí y hasta el 29-37 final, cabe decir algunas cosas.
Por ejemplo que además de los extraños tics y los permanentes rituales con los que adorna su juego, el primera línea del Barcelona y de la selección Íker Romero es un seguro: hoy sumó 9 goles de 9 lanzamientos, estuvo firme cuando le necesitó el equipo, y se retiró luego discretamente. O por ejemplo que Marco Gamuz puede presumir de haber completado una más que buena segunda parte, sumando para el equipo con acertadas intervenciones defensivas y buen pulso a la hora de lanzar (3 tantos).
Todo eso, más lo obvio, claro: el azulgrana Juanín García es un artista (fue de menos a más y en el minuto 27 de la segunda parte, desde su extremo, anotó un fuerte flojo de coleccionista), su compañero de equipo Víctor Tomás es mucho más que muy rápido (hoy 4 tantos vertiginosos), y el primera línea local Alfonso de la Rubia bien merece una peña en Alcobendas: estuvo voluntarioso en defensa, acertado de cara al gol, y volvió a meterse a la gente en el bolsillo (5 goles de 6 lanzamientos).
En el último tramo del partido, cuando daba la sensación de que el Barça ya bajaba las prestaciones y los de Alcobendas volvían a tener resuello, apareció Héctor Liébana en la posición de central y, antes de que todo se terminara, se inventó dos contundentes lanzamientos en apoyo con valieron dos goles.
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