11/03/2009.- También propone recuperar el cien por cien de la deducción en el Impuesto de Sociedades por actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica.
Jueves 02 de octubre de 2014
Los empresarios madrileños han propuesto un impuesto negativo para que las empresas de nueva creación se puedan deducir su gasto en I+D, así como recuperar el cien por cien de la deducción en el Impuesto de Sociedades por actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica.
Estas son dos de las medidas de carácter tributario relativas a la I+D+i recogidas en un documento que los presidentes de CEIM, Arturo Fernández, y de la Cámara de Comercio, Salvador Santos Campano, han entregado al consejero de Economía y Hacienda, Antonio Beteta, para que lo remita al Gobierno de la Nación.
Según sendos comunicados del Gobierno regional y de la patronal madrileña, Beteta ha compartido con CEIM y la Cámara la necesidad de mejorar una fiscalidad que apueste por la inversión y el desarrollo de las empresas, especialmente de las pymes, lo que redundaría en una mejora de su competitividad y paliaría los efectos de la crisis.
Las partes han acordado incluir en el citado documento la solicitud de que se establezca un impuesto negativo para que las empresas de nueva creación se puedan deducir su gasto en I+D.
Para CEIM, se trata de fomentar el nacimiento de empresas tecnológicas y de permitir que se beneficien de las deducciones de I+D aunque en los primeros años no tengan beneficios y, por tanto, no paguen el Impuesto de Sociedades.
El documento entregado a Beteta detalla otras seis medidas, cuya implantación, según defienden los empresarios, tendría un efecto dinamizador sobre la economía madrileña.
La primera de estas medidas se refiere a la recuperación del cien por cien de la deducción del Impuesto de Sociedades por actividades de I+Di como sucedía hasta 2006, cuando una reforma legislativa redujo el importe de la deducción hasta un 92 y un 85 por ciento dependiendo de los periodos impositivos.
También demandan mantener sin límite las deducciones para I+D+i, y ampliar el ámbito de los incentivos fiscales a actividades innovadoras relacionadas con la mercadotecnia o la organización empresarial.
Los empresarios piden además que el coste del informe técnico que acompaña a las solicitudes de ayudas fiscales por actividades de I+D+i y que sólo pueden emitir diez entidades acreditadas por AENOR forme parte del proyecto.
Los máximos responsables de CEIM y la Cámara han aprovechado la reunión de trabajo para denunciar el elevado coste (unos 3.000 euros) del certificado de actividades que debe emitir el Gobierno para que una empresa pueda recibir ayudas del Ministerio.
Para resolver este punto, han propuesto que sea la Comunidad la que financie a las pymes el coste de este trámite o que el Ministerio exonere de su pago.
La última medida recogida en el documento empresarial aboga por compatibilizar las ventajas fiscales con las bonificaciones a la Seguridad Social del personal investigador.