02/03/2009.-El alcalde de Madrid destaca el papel de Rajoy en los resultados y la presidenta regional considera que éstos "fortalecen" sobre todo al líder del PP
Jueves 02 de octubre de 2014
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha destacado el papel del presidente del PP, Mariano Rajoy, en los resultados de las elecciones autonómicas en Galicía y País Vasco, que considera "extraordinariamente positivos" para ambas comunidades, para España y para su partido.
En declaraciones tras un acto municipal, el alcalde ha afirmado que los resultados de ayer "marcan el acierto de la decisión que tomó, tanto la dirección nacional del Partido Popular como, muy especialmente, su presidente, Mariano Rajoy, por hacer del nuestro un partido que apostase por el futuro y la modernidad".
"El Partido Popular -ha dicho- hizo una apuesta importante, responsabilidad directa de Marino Rajoy, por el cambio, la modernidad y la juventud, que encarnaban perfectamente Alberto Núñez Feijoo y Antonio Basagoiti".
Preguntado si los resultados electorales acallarán las críticas contra Rajoy, Ruiz-Gallardón ha contestado que las "voces críticas" con el presidente del PP "que alimenta y propaga el Partido Socialista han perdido argumentos", aunque supone que van a continuar "de una forma muy intensa".
Cuando se le ha aclarado que la pregunta iba a dirigida a las críticas internas, ha contestado que "dentro del Partido Popular, desde el Congreso de Valencia, la inmensa mayoría de los militantes y los dirigentes están con Mariano Rajoy".
Ruiz-Gallardón ha argumentado que el resultado de ambos comicios es "muy bueno" para ambas comunidades y para España porque supone la salida del Gobierno de los nacionalistas, segura en Galicia y posible en el País Vasco.
En este sentido ha opinado que "las ideas del nacionalismo son ideas antiguas, superadas, que nacieron en el siglo XIX, perdieron su razón de ser en el XX y son absolutamente obsoletas en el XXI".
"España gana" cuando los nacionalismos y sus "miradas introvertidas, interiores y cerradas" que "no benefician a los ciudadanos", ha dicho, dejan de gobernar y "se abren las puertas a que sean ideas modernas, no nacionalistas, las que se incorporen a esa gestión".
En referencia a Galicia, en cuya campaña electoral ha participado activamente, ha manifestado que los electores gallegos dieron "una oportunidad hace cuatro años a una fórmula de gobierno bipartito" pero, "en democracia, cuando no se aprovechan las oportunidades las urnas te devuelven al sitio de donde quizá no se debió salir".
Por otra parte, Ruiz-Gallardón ha mostrado su "respeto" hacia la decisión que adopte el presidente de la Xunta saliente, el socialista Emilio Pérez Touriño, y ha señalado que ahora corresponde a los dirigentes del PP vasco "explorar los distintos escenarios que han surgido" de cara a la gobernabilidad de esta comunidad.
Por su parte, la presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha manifestado no tener "ninguna duda" de que "los extraordinarios resultados" que ha obtenido su partido en las elecciones vascas y gallegas fortalecen a todo el PP y en primer lugar, al presidente Mariano Rajoy.
Tras presidir el Comité de Dirección del PP madrileño, Aguirre ha declarado que las elecciones de ayer marcan "el agotamiento evidente de las posiciones nacionalistas y el fortalecimiento indiscutible de las constitucionalistas".
Ha apuntado que "está muy claro" que el perdedor de estos comicios ha sido el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, y ha constatado que "por enésima vez se demuestra" que "no es la abstención sino la participación" lo que favorece al PP en las urnas.
Ha subrayado que la consecuencia de la cita electoral de ayer es que el PP gobernará en Galicia, mientras que en el País Vasco su partido tiene "la llave para acabar con 30 años de gobierno nacionalista" en los próximos cuatro años.
Unos resultados satisfactorios para el PP en los que, según la presidenta, ha sido definitiva "la estrategia" del líder nacional, Mariano Rajoy, durante la campaña pues además de ser gallego, "ha visitado 52 pueblos para dar mítines".
Aguirre, que ha negado taxativamente que en el PP existan "corrientes" ni facciones "críticas", ha felicitado a los 900 militantes y 350 apoderados madrileños que han ayudado en estas elecciones autonómicas, entre ellos al "más ilustre" de todos, el ex vicepresidente económico, Rodrigo Rato.
Ha indicado que ayer se puso de manifiesto "la enorme solidez del electorado del PP, que se rebela democráticamente en contra de las maniobras de nuestros adversarios políticos, porque saben que somos un partido honrado".
La presidenta ha asegurado que anoche no pudo seguir el recuento de votos en la sede nacional del PP junto a Rajoy y otros compañeros porque en ese momento regresaba en avión de un viaje particular, lo que no le impidió seguir de manera "tensa e intensa" el escrutinio y recibir "con satisfacción" los resultados definitivos a su llegada a Barajas.
Ha dicho que anoche mismo telefoneó a Antonio Basagoiti, a Alberto Núñez Feijoo y "por supuesto" a Mariano Rajoy para expresarles su "más entusiasta felicitación" máximo, ha dicho, tras una "difícil" campaña en la que el PP en general ha "resistido los ataques más desmesurados" y la "mayor campaña de desprestigio" que recuerda en los 26 años que lleva en política.
En este sentido, ha denunciado que Núñez Feijoo ha tenido en frente a la oposición y a la televisión gallega "que ha batido todos los récords de sectarismo" y que "aún más duro" ha sido para Basagoiti, que ha sufrido la falta de libertad derivada de "30 años de gobierno nacionalista" en el País Vasco.
Ahora ha dicho que el candidato vasco del PP está "en inmejorables condiciones para ser la llave del cambio histórico" que representa "sustituir un gobierno nacionalista por uno constitucionalista".
Ha pedido los dirigentes socialistas que "saquen conclusiones" de estos resultados porque "se muestran encantados muchas veces de gobernar con los nacionalistas más radicales, como en Cataluña con Ezquerra, o en Galicia, con el Bloque".
Asimismo, la presidenta ha expresado su satisfacción y la de los demócratas de que ETA haya "desaparecido de la cámara vasca" y ha reprochado a Rodríguez Zapatero por no haber impedido desde el año 2005, "con la ley de partidos en la mano", el "escándalo" que ha supuesto que la banda terrorista se haya "aprovechado" de las "ventajas de ser considerado un partido demócrata".
En cambio, ha indicado que Aralar, la formación que ha obtenido el cuarto mejor resultado en el País Vasco, es "un partido separatista e independentista, pero condena la violencia" y por eso "podrá defender sus ideas y expresarlas en la cámara vasca democráticamente".
Según Aguirre, este es el momento de "conducir la política nacional por cauces de normalidad", para que los partidos nacionalistas no estén "sobrevalorados" y tengan únicamente el "peso" que les den las urnas.
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