DEPORTES

El MMT Estudiantes regala al Alta Gestión Fuenlabrada un derby que se decidió en la prórroga

2/3/2009.- Los colegiales desperdiciaron una ventaja de nueve puntos en los dos últimos minutos para acabar perdiendo por 97-86.

Jueves 02 de octubre de 2014
El Alta Gestión Fuenlabrada dio un paso de gigante hacia las eliminatorias por el título, tras vencer en un agónico partido resuelto tras prórroga a un MMT Estudiantes que hizo más méritos para ganar pero se "suicidó" cuando le resultaba más fácil ganar que perder.

Los visitantes, conscientes de su inferioridad en el juego abierto y rápido, impusieron un ritmo pausado, defendieron bien el tiro exterior del Alta Gestión Fuenlabrada y consiguieron disputar el partido que les convenía. Sólo les faltó rematar la faena.

El equipo dirigido por Luis Casimiro, que regresaba a la que fue su casa cuatro temporadas, con un excelente recibimiento, por cierto, aguantó con entereza los primeros envites del equipo fuenlabreño, basados en su facilidad para anotar de tres puntos, obteniendo cinco triples en el primer cuarto con un 50 por ciento de acierto. Tras un 2-9 inicial, Oleson y su compañía de francotiradores remontaron (21-18. minuto 9).

El MMT Estudiantes tenían prevista tal contingencia y lejos de descomponerse siguió a lo suyo: evitó lo evitable, sellar la zona e incomodar al escolta estadounidense Brad Oleson, y no se desesperó por lo inevitable, que el Alta Gestión Fuenlabrada anotara de vez en cuando de tres. Tenían un plan. Al descanso, tablas en la práctica (40-38).

El plan iba más allá, aprovechar el mínimo resquicio de debilidad local e imponer su experiencia. El Alta Gestión Fuenlabrada es objetivamente mejor equipo que el MMT Estudiantes, pero se maneja peor en situaciones trabadas. Un parcial de 4-20, con un equipo local torpe y desacertado en ataque y descentrado en defensa, y un conjunto visitante machacón en la anotación, y con el alero Carlos Suárez atrapando rebotes ofensivos a puñados, les dio a los colegiales el camino de la victoria.

Sólo la rabia del equipo que dirige Luis Guil pudo solventar la situación. Y el desplome del MMT Estudiantes. Con 6 puntos de diferencia a su favor y a falta de poco más de tres minutos desperdiciaron una antideportiva señalada a Oleson.

La prórroga fue la puntilla. Dos triples de Oleson, uno del alero argentino con pasaporte español Matías Sandes y el acierto del base letón Kristaps Valters en los tiros libres casi sentenciaron (85-76, minuto 42). La rebeldía estudiantil salió a relucir pero sólo consiguieron prolongar la agonía, mientras se preguntaban cómo habían podido perder este partido, sobre todo el citado Suárez, el pívot estadounidense que también volvía, Tom Wideman y el capitán Pancho Jasen. El cuarto seguido ante el mismo rival.

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