CULTURA

Una exposición recupera la etapa conceptual del artista Alberto Corazón

22/1/2009.- La exposición, que se puede ver en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, pretende destacar esta faceta casi olvidada debido al posterior éxito como diseñador gráfico de Corazón.

Jueves 02 de octubre de 2014
Las primeras obras de Ricardo Corazón, figura que trasciende las facetas de pintor o diseñador, en las que se inició como artista conceptual en los primeros setenta, y que lo convirtió en pionero en España de esta tendencia artística, se recopila ahora en una muestra donde la estrella es la instalación "Plaza Mayor".

La exposición, que se puede ver en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, lleva por título de "Alberto Corazón. Plaza Mayor y otras obras conceptuales de los años 70" fue una idea del director del centro Eduardo Alaminos, al querer destacar esta faceta casi olvidada debido al posterior éxito como diseñador gráfico de Corazón, quien hoy cumple 67 años.

El autor de logotipos tan señeros como el de la Once, Renfe Cercanías, el Teatro de la Abadía, y un largo etcétera comenzó su trayectoria artística en una célebre librería madrileña donde entraría en contacto con autores vinculados con el informalismo como Sura, Lucio Muñoz; músicos como Luis de Pablo; o escritores como Celaya o Ferlosio.

Coincidía la fecha con los últimos estertores del franquismo y los aires renovados de las vanguardias surgidas tras mayo del 68. Y como reacción al star system del momento, el conceptualismo respondía con distintas tendencias como el Arte Povera, el Body Art y el Performance Art.

Todas con un punto en común, que la idea primaba sobre la realización de la obra, y donde se sumaban un completo registro de nuevos elementos a utilizar artísticamente, como el propio cuerpo.

Es en este contexto cuando Ricardo Corazón comienza a trabajar en las obras que hoy se exhiben en la muestra: "Cortinas"; "Aire, fuego, tierra y agua", "Vegetal/Mineral"; "Mirar/Escuchar", como montajes fotográficos que hablan de estos conceptos opuestos. Hasta llegar a la obra cumbre "Plaza Mayor. Análisis de un espació".

Ésta última es una instalación de 1974, tras la que hay cuatro años de estudio y planificación multimedia, y hoy considerada la obra fundacional de este movimiento.

El autor recoge miles de aspectos de la Plaza Mayor, con el fin de explicar así ese lugar emblemático desde muy distintos puntos de vista.

Plaza Mayor no se puede entender sin anteriores piezas, serigrafías tomadas de las fotos de los medios de comunicación que, fuera de contexto, adquieren otro sentido.

"Los medios de comunicación proponen a través de estas imágenes, escenas de una vida absolutamente virtual. Era una forma de suplantar la realidad" -según ha comentado hoy Corazón- quien explica así el porqué de "utilizar la iconografía sin autor", pues, dice: "La imagen hay que leerla, entenderla".

Ricardo Corazón abandonó el arte conceptual en 1979. Cerró esa etapa para comenzar su carrera como diseñador gráfico, pero la herencia estaba ahí, como ahora él recuerda: "Fuimos el germen para que las próximas generaciones artísticas nos tomaran de referencia, algo que ocurrió aquí en los movidos años 80", concluye.

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