10/10/2008.- Pedía que parte de la prisión se transformase en un centro cultural y muestra su temor de que sólo un 25% de los terrenos sean de uso vecinal.
Jueves 02 de octubre de 2014
La Plataforma por un Centro por la Paz y la Memoria en la antigua cárcel de Carabanchel ha lamentado que el Ayuntamiento de Madrid concediera el pasado viernes la licencia para derribar la antigua prisión y ha mostrado su temor de que sólo una cuarta parte de los terrenos sean de uso vecinal. Así lo ha explicado la portavoz del Foro por la Memoria, María José Gallego, cuya entidad junto a asociaciones vecinales de Carabanchel y Aluche, de ex presos políticos, así como por los sindicatos CCOO y UGT, integran la plataforma.
La entidad exige que se conserve la cúpula de la prisión, así como algunas de las galerías, para que alberguen un centro cultural, por la paz y la concordia, donde, además, puedan acudir los presos políticos del franquismo. Gallego ha señalado que temen que sólo el 25% de los terrenos (el espacio destinado al hospital) sea de uso vecinal, ya que el Ministerio del Interior y el Ayuntamiento de Madrid han firmado un protocolo de intenciones "a espaldas de los vecinos", cuyo contenido desconocen.
Dudas que esperan resolver el próximo viernes durante la reunión que los vecinos mantendrán con la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo. La plataforma mantendrá las visitas guiadas los domingos 12 y 19 y el sábado 25 de octubre, para dar a conocer la historia de quienes "lucharon por la libertad y la justicia social". Además, Gallego ha anunciado "algún tipo de acto" el próximo sábado para protestar contra la intención de "enterrar la historia".
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