RAUL HERAS

Ayuso vuelve a pasar por encima de Feijóo y llama mafiosos a los sindicatos por la huelga general

Raúl Heras | Jueves 5 de noviembre de 2026

La presidenta madrileña demuestra otra vez que su visión política de lo que está pasando en España puede ser parecida a la de Núñez Feijóo, pero que sus respuestas son muy diferentes. Lo que en el presidente del PP son dudas e intentos de combinar la agresividad hacia Pedro Sánchez y su Gobierno con medidas que alejen los miedos de la sociedad española a posibles cambios drásticos en cuestiones como la sanidad pública, las pensiones, el paro y las políticas de igualdad de género e inmigración, en Isabel Díaz Ayuso se traduce en ataques directos y sin complejos hacia los sindicatos y los movimientos sociales de protesta. A los primeros les ha llamado mafiosos y a los segundos, una colección de vagos sin ganas de trabajar.



Ayuso se mantiene fiel a su estilo desde que llegó a la Presidencia y consiguió la mayoría absoluta en la Comunidad de Madrid. Ha sorteado las batallas en la Asamblea apuntando con sus cañones al Palacio de La Moncloa. Sus rivales se han ido desinflando y perdiendo posiciones hasta convertir las sesiones de control en unos diálogos de sordos en los que los portavoces del PSOE y de Más Madrid atacaban sin cesar con los mismos argumentos sobre las residencias durante la pandemia y las relaciones de su expareja con la empresa Quirón. La responsable autonómica ni se dignaba a contestar, contraatacando con los problemas, los casos de corrupción y las sentencias de antiguos ministros, responsables del PSOE y familiares de Pedro Sánchez. Nada ha cambiado para la mujer que entendió los tiempos políticos que le tocaban vivir y que tiene como principal meta conseguir otra mayoría absoluta el próximo mes de mayo. Por encima de los resultados que se den el 29 de noviembre en la Comunidad de Madrid.

Mientras Ayuso ejerce el poder real y tiene capacidad de gestión, Feijóo tiene que actuar desde la oposición. Ayuso defiende lo que ya ha logrado, mientras que el presidente de su partido, su jefe político, tiene la obligación de ganar en las urnas y en el Congreso resultante. Una diferencia que es enorme: Ayuso sabe que se va a mantener en su despacho de la Puerta del Sol, mientras que Feijóo espera conseguir el triunfo por un motivo muy personal: si no lo consigue, tendrá que dejar su puesto como líder de la oposición. Dentro del PP hay dos claros aspirantes, la mandataria madrileña y el presidente andaluz, con un Santiago Abascal siempre a la espera y con el convencimiento de que el nivel político a su alcance dentro de unos días es la vicepresidencia de un futuro Gobierno. Con sus votos y escaños convertidos en decisivos, no se conformará con menos.

Feijóo tendrá que enfrentarse al mismo dilema que tuvo que resolver Pedro Sánchez con el Podemos de Pablo Iglesias: vicepresidencia, ministros y presencia en las empresas públicas a cambio de la mayoría parlamentaria y la negociación con otros partidos. El secretario general del PSOE lo consiguió en 2018 y lo volvió a conseguir en 2023. Esa es la asignatura pendiente del presidente del PP, salvo que consiga la mayoría absoluta por sí mismo, algo que aparece como poco probable, pero no imposible. Depende del castigo que los españoles quieran proporcionar a Pedro Sánchez tras las últimas tragedias.

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