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Supervisión del uso de ahumadores en apicultura para prevenir incendios en la región

Redacción | Sábado 18 de julio de 2026

La Comunidad de Madrid supervisa el uso de ahumadores en apicultura para prevenir incendios forestales, estableciendo normas de seguridad y autorizaciones necesarias durante la campaña de alto riesgo.



La Comunidad de Madrid ha iniciado un proceso de supervisión sobre el uso de ahumadores en la apicultura, con el objetivo de prevenir incendios forestales que puedan derivarse de esta práctica. La responsabilidad recae en la Agencia de Seguridad y Emergencias de Madrid 112 (ASEM112), que se encarga de autorizar el uso de estos dispositivos bajo estrictas condiciones de seguridad, especialmente durante las épocas de mayor riesgo por incendios.

Claves de la noticia

Supervisión rigurosa

La ASEM112 autoriza el uso de ahumadores para garantizar la seguridad durante su operación.

Más de 16.600 colmenas

La región cuenta con una amplia actividad apícola, con 626 explotaciones registradas.

Normativas preventivas

Se establecen medidas específicas para evitar incendios, como la limpieza del entorno y el control del fuego.

En la actualidad, Madrid alberga más de 16.600 colmenas, distribuidas en 626 explotaciones activas. El Plan Especial de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales (INFOMA) establece requisitos específicos para el manejo seguro de los ahumadores, dispositivos utilizados por los apicultores para generar humo y facilitar su trabajo sin alterar a las abejas.

Para utilizar estos ahumadores, es necesario encender fuego en su interior. Esta acción debe evitarse durante las horas más calurosas del día y se recomienda realizarla a primera hora de la mañana. Cuando las condiciones meteorológicas lo permitan, los apicultores pueden solicitar una ampliación del horario habitual tras consultar con el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad.

Medidas adicionales para prevenir incendios

Aparte del control horario, se exigen diversas medidas preventivas. Entre ellas se incluye la eliminación de vegetación y materiales inflamables cerca de las colmenas. Los ahumadores deben estar equipados con rejillas que impidan la salida de chispas, y es obligatorio extinguir completamente cualquier rescoldo al concluir el trabajo. Gracias a estas normativas, no se han registrado incendios forestales provocados por esta actividad en los últimos años.

A lo largo del año, el uso de ahumadores en terrenos forestales o dentro de un radio de 400 metros alrededor de ellos requiere autorización previa por parte de la Dirección General de Emergencias. Si la actividad se lleva a cabo en suelo urbano a menos de 50 metros del monte, también será necesaria una comunicación anticipada.

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