El Ayuntamiento de Arroyomolinos destaca su solvencia financiera al pagar a proveedores en 24,77 días, cumpliendo con la legislación y fomentando el empleo. Además, se anuncia una reducción del IBI.
El Ayuntamiento de Arroyomolinos, bajo la dirección del alcalde Luis Quiroga, ha demostrado su compromiso con la solvencia financiera al cumplir con los plazos establecidos para el pago a proveedores. Durante el segundo trimestre de 2026, el periodo medio de pago se situó en 24,77 días, según datos verificados por el área de Tesorería y el departamento de Intervención del municipio.
Estos resultados positivos no solo reflejan una gestión eficiente, sino que también están alineados con las disposiciones del Real Decreto 635/2014, que regula la metodología para calcular los plazos de pago a proveedores en las administraciones públicas. Al mantener este estándar, Arroyomolinos contribuye al fortalecimiento del tejido empresarial local.
Además de los logros en materia de pagos, el alcalde anunció una próxima reducción en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), que pasará del 0,47% al 0,45%. Esta medida se traducirá en un ahorro aproximado de 330.000 euros para familias y empresarios del municipio.
Con estos avances, Arroyomolinos no solo asegura su estabilidad financiera, sino que también crea un entorno favorable para el crecimiento económico y la creación de empleo. La combinación de un buen manejo fiscal y políticas que benefician a los ciudadanos son fundamentales para consolidar su desarrollo futuro.
El período medio de pago a proveedores del Ayuntamiento de Arroyomolinos se sitúa en 24,77 días durante el segundo trimestre de 2026.
El Real Decreto 635/2014 establece la metodología de cálculo del período medio de pago a proveedores y las condiciones para la retención de recursos en los regímenes de financiación.
El cumplimiento en los pagos permite a las empresas abonar las nóminas de sus trabajadores a tiempo, contribuyendo así al mantenimiento del empleo en el municipio.
Se ha anunciado una próxima bajada del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), reduciendo el tipo de gravamen del 0.47% al 0.45%, lo que supondrá un ahorro aproximado de 330.000 euros para familias y empresarios.