Estudiantes de Arquitectura de la URJC, Irene Moya y Jorge Javier Paúl, ganan el premio a la Mejor Solución Constructiva en un concurso internacional organizado por PLADUR, destacando su innovador diseño de una escuela de arte.
Estudiantes del Grado en Fundamentos de la Arquitectura de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), Irene Moya y Jorge Javier Paúl, han sido reconocidos con el premio a la Mejor Solución Constructiva en el prestigioso concurso internacional organizado por PLADUR. Este certamen, que se ha convertido en un referente para futuros arquitectos, tuvo lugar en Lisboa y reunió a participantes de diversas instituciones educativas.
Los estudiantes obtuvieron el galardón en un concurso que destaca las soluciones innovadoras en arquitectura.
La propuesta premiada consistía en una escuela de arte diseñada con muros flexibles y espacios permeables, inspirados por la cercanía al río y al mar.
El acompañamiento de los profesores fue fundamental para el desarrollo del proyecto, resaltando la importancia del apoyo académico.
La ceremonia de entrega se llevó a cabo en Lisboa, donde los estudiantes estuvieron respaldados por sus profesores, Raquel Martínez y José María Echarte, quienes coordinan la participación de la URJC en este tipo de eventos. La propuesta ganadora se centró en el diseño de una escuela de arte, destacando su enfoque innovador con muros que ofrecen diversas propiedades y espacios más flexibles. Según Jorge Javier Paúl, el diseño buscaba “crear un entorno menos rígido” mediante cubiertas que pudieran abrirse.
Irene Moya añadió que “la cercanía al río y al mar sirvió de inspiración para la forma del edificio”, así como para la iluminación natural dentro de los espacios. Los estudiantes enfrentaron el desafío inicial de conciliar diferentes visiones sobre el proyecto. “Al principio cada uno tenía una perspectiva distinta; el reto fue entender lo que defendía cada compañero y llegar a un consenso”, explicaron.
A pesar de su confianza en la calidad del proyecto, los estudiantes no esperaban recibir el reconocimiento. “Sabíamos que teníamos un buen trabajo, pero no estábamos al tanto del nivel competitivo de otras universidades”, comentó Jorge. Irene agregó que asistieron al evento con expectativas modestas: “Queríamos vivir la experiencia sin pensar necesariamente en ganar”. Esta vivencia resultó enriquecedora para ambos; Irene destacó la excelente organización del evento y los elementos arquitectónicos fascinantes presentes en Lisboa.
Además, los galardonados valoran el apoyo recibido desde su universidad. Jorge enfatizó cómo las tutorías y orientación de sus profesores fueron cruciales para desarrollar su propuesta. Para Irene, este premio es una manera de “visibilizar el trabajo realizado durante estos años” y representa una oportunidad significativa para sus currículos profesionales. Jorge también mencionó que esta distinción les motiva a seguir participando en concursos futuros y continuar desarrollando proyectos durante su formación académica.
José María Echarte, coordinador del concurso en la URJC, subrayó que PLADUR es esencial para la formación práctica de los futuros arquitectos. “Es uno de los concursos con mayores dotaciones económicas y cuenta con una organización comprometida con los estudiantes”, afirmó Echarte. Esto permite que un ejercicio académico trascienda las aulas y ofrezca a los alumnos una experiencia real al presentarse ante un certamen profesional.
Por su parte, Raquel Martínez destacó cómo estos logros ayudan a dar visibilidad a la titulación: “Es gratificante porque muchas veces la arquitectura queda oculta dentro de una escuela de ingeniería. Estos premios contribuyen a dar a conocer mejor nuestra oferta formativa”. Este reconocimiento refuerza aún más la presencia de la URJC en un certamen donde participa desde hace seis ediciones consecutivas.