UGT y el Foro de Acción Rural destacan la necesidad de integrar la protección ambiental y el desarrollo rural, abogando por políticas sostenibles que beneficien a comunidades rurales y promuevan la cohesión social.
UGT, en colaboración con el Foro de Acción Rural (FAR), ha lanzado un mensaje claro y constructivo en medio del debate actual sobre las políticas agrarias y ambientales. Esta plataforma, que reúne a diversas organizaciones estatales de los sectores agrario, ambiental, sindical y de desarrollo rural, sostiene que la protección del medio ambiente y el desarrollo del medio rural son objetivos complementarios y no opuestos. Aquellos que producen alimentos y gestionan los recursos naturales son considerados los principales guardianes del territorio.
En este contexto, UGT subraya la importancia de avanzar hacia sistemas agroalimentarios que sean sostenibles, saludables y justos. Ignorar esta necesidad solo debilita al medio rural, especialmente ante desafíos como la pérdida de biodiversidad y los efectos del cambio climático, que impactan directamente en la agricultura y ganadería.
Con una visión compartida que trasciende las diferencias partidistas, el FAR ha reafirmado sus propuestas clave:
UGT hace un llamado urgente a todas las administraciones —europeas, estatales y autonómicas— así como a partidos políticos y organizaciones sociales para preservar los consensos logrados. La estabilidad normativa es esencial para el campo; agricultores y ganaderos requieren claridad para poder invertir e innovar en sus prácticas agrícolas.
"El medio rural español no debe elegir entre producir o conservar; históricamente ha logrado hacer ambas cosas", afirman desde el Foro de Acción Rural. La colaboración entre todos los actores es fundamental para garantizar un futuro viable para estas comunidades.
El Foro de Acción Rural (FAR) es una plataforma abierta y deliberativa que agrupa a diversas organizaciones estatales del ámbito agrario, ambiental, sindical, forestal, de municipalismo, consumo y desarrollo rural. Su objetivo es promover un enfoque integrado entre la protección del medio ambiente y el desarrollo del medio rural, defendiendo que ambos son esenciales para el futuro del país.
Avanzar hacia sistemas agroalimentarios más sostenibles es crucial para proteger el medio rural y garantizar la salud del entorno. La degradación del suelo, la pérdida de biodiversidad y los efectos del cambio climático afectan directamente a la agricultura, ganadería y silvicultura, lo que repercute en la economía y empleo de las comunidades rurales.
Las propuestas clave incluyen apoyar la agricultura familiar sostenible, mantener la ambición ambiental en políticas europeas, defender una PAC orientada a pequeñas explotaciones, empoderar a las mujeres rurales, facilitar el relevo generacional y garantizar servicios públicos de calidad en el medio rural.
Las administraciones pueden contribuir preservando consensos alcanzados y fomentando el diálogo y participación para construir un gran acuerdo por el mundo rural. Es esencial proporcionar estabilidad normativa y certidumbre para que los agricultores e inversores puedan planificar con confianza.